Astudillo: «Tenemos una revancha para demostrar que valemos lo que teníamos previsto cobrar» |
El 'Pulpo' admite que se vio fuera porque «al principio la salida se veía como lo más conveniente para todos»
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IÑIGO MIÑÓN
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CANAL MENDIZORROZA. Un sonriente Martín Astudillo, tocado, hace carrera continua mientras sus compañeros estiran sobre el césped de Mendizorroza. / NURIA GONZÁLEZ
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Es el único superviviente de Dortmund, el buque insignia del Deportivo Alavés. El «corazón del equipo», en palabras del propio entrenador. Y lo será hasta 2011. Martín Astudillo reconoce que se vio fuera del conjuntoalbiazul, pero se declara «satisfecho» y «contento» de poder continuar. Lo hace a costa de sacrificar parte de su sueldo -tiene una cláusula de aumento en caso de ascenso-. Le duele, claro, pero su deseo, por encima de todo, era seguir vistiendo la camiseta del 'Glorioso'. Tiene mucha ilusión depositada en esta nueva etapa. Además, se le nota.
-Albiazul hasta 2011. ¿Satisfecho?
-Sí. Después de la situación que se había planteado, hemos llegado a un acuerdo bastante favorable para todos.
-¿Y contento? Ha tenido que renunciar a buena parte del sueldo...
-Sí, porque lo que quería era quedarme, cumplir los años de contrato que tenía y, aunque no es el mismo 'monto', lo hago con gran ilusión y respeto.
-Pedía un esfuerzo por ambas partes. ¿Ha sido así?
-Sí. La situación se preveía algo así, pero no sabíamos que iba a ser tan complicada para nosotros. Ha sido duro y hay jugadores que aún están en la incertidumbre. Se pasa mal y uno pelea por lo suyo.
-¿Se llegó a ver fuera del Alavés?
-Al principio sí, por la situación tras la primera reunión con los dirigentes, cuando me dieron sus pautas. Era lo más conveniente para el club y para mí, pero gracias a Dios me he podido quedar, que es lo que más quería.
-Entre bajada de sueldo y deudas, le está costando dinero jugar en el Alavés.
-Era la broma que hacíamos en el vestuario, que íbamos a pagar por jugar. Ha sido duro y este nuevo inicio no va a ser de color de rosas. Hay que trabajar mucho, saber que el club está en una situación mala y que todos tenemos que poner nuestro granito de arena para sacarlo de ahí.
-¿Toma la decisión exclusivamente porque quería seguir en Vitoria o porque no había otras ofertas interesantes?
-Hubo ofertas, pero no me convencían y la prioridad era quedarme aquí. Siempre he estado agradecido a la gente y a la ciudad, que me han tratado como uno más. Eso se logra en pocos lados.
-Se habla mucho de rebaja de fichas. ¿Cuesta mucho renunciar a tanto dinero a la hora de la verdad?
-Cuesta mucho porque ese dinero ya lo tenía que haber cobrado, supuestamente. Si fuera dinero por cobrar costaría menos, pero es dinero perdido y es duro saber que no puedes contar con él.
-Gente que paga por venir y otros que se bajan el sueldo. ¿Qué tiene este Alavés?
-El Alavés es un club que ganó mucho crédito años atrás y eso ha quedado en la retina de mucha gente que quiere jugar en el Alavés. Ha comenzado una nueva etapa y todos quieren ser partícipes de la historia del 'Glorioso'.
-¿Se ha perdido mucho crédito en estos tres años?
-Sí, pero se perdió crédito estando ciertas personas. Esperemos que ahora que se han ido se vuelva a tomar en serio el club. Es fundamental recobrar el respeto que se ha perdido en estos años.
-Desde fuera se ve como algo extraño que un futbolista se baje el sueldo.
-Es una situación muy difícil. Cuando oía en las noticias que había despidos de empleados en empresas, pensaba que el fútbol nunca llegaría a eso. Pero hoy por hoy está ocurriendo y es muy feo. Pero el fútbol siempre te da revanchas y ahora tenemos una para demostrar que valemos lo que teníamos previsto cobrar.
-¿Considera que los futbolistas ganan demasiado dinero?
-No. Como todo, es una profesión. Yo puedo decir que un actor cobra demasiado dinero, pero yo no tengo capacidad para serlo. Cada uno en su especialidad ganará lo que tenga que ganar.
-Los futbolistas no son trabajadores normales, pero sí son personas. ¿Cree que la gente lo olvida?
-Se olvida porque, como se gana dinero, la gente piensa que nunca pasamos apuros y que nunca tenemos deudas ni cosas de ésas. Pero puede haber lesiones que te trunquen la carrera, leyes como ahora que te rebajan el sueldo... Al final, como cualquier persona, es penoso ver que la cuenta corriente baja y no sube y no tienes recursos para salir adelante. Es complicado, todos los trabajos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Y el fútbol también.
Ni hablar de Piterman
-¿Cómo ha vivido este verano de venta, Ley Concursal...?
-Parecía que iba a ser tranquilo porque se hablaba mucho de la venta, que ya nos íbamos a librar, pero no terminaba de llegar. Pendiente de las noticias, por internet... Muy movido.
-Como capitán, ¿cómo lleva esta situación en el vestuario?
-Es complicado porque ves mal a gente que ha estado comprometida años con el club, como Edu Alonso, 'Tito' Bonano... Han dejado mucho aquí y que por las circunstancias se les llegue a tratar así o no les den lo que piden... Es duro ver a gente desmoronada anímicamente. En el vestuario no hablo porque hay momentos en los que las personas prefieren no darle vueltas, pero lo están pasando mal y te baja la moral. Pero hay que seguir adelante y ellos son grandes jugadores para hacerlo.
-Es triste que jugadores emblemáticos puedan salir por la puerta de atrás.
-No sólo ellos, cualquier jugador debe tener una retirada digna, no así, obligada y desmesurada. Sería un palo grande para ellos. Y también para el club.
-Y como persona, ¿cómo se lleva en casa?
-Intento que el fútbol no entre en casa. En los momentos de alegría todo es bueno, pero en los malos se complica y no puedes llevar los problemas a casa. Cuando llego, mi mundo es mi familia, mi señora y mis hijos, y para ellos vivo, me olvido de todos.
-¿Y qué le dicen desde Argentina? ¿Llegan hasta allí los ecos?
-Mis padres llamaban cada dos por tres y lo viven peor que uno, porque tú estás aquí y sabes lo que pasa. Se ponían nerviosos y estaban pendientes continuamente.
-Todo esto es una situación heredada de la era Piterman. ¿Cómo la definiría?
-¿Estos tres años?... (Pausa) Lo único bueno fue el ascenso, el único momento de felicidad. De lo demás no puedo rescatar nada, ha sido todo negativo a todos los niveles, futbolístico, humano e institucional. Es complicado vivir situaciones así. Hay que tomarlo como experiencia, para que no vuelva a ocurrir, pero hacer borrón y cuenta nueva.
-Y cuándo le preguntan por el empresario ucraniano...
-(Corta la pregunta) No quiero hablar. Porque no. No hablo de gente que no me aporta nada ni a nivel social ni humano. Prefiero callarme y que quede en el anonimato, que es lo mejor que puede pasar.
Ilusión de sobra
-Un jugador que ha vivido una final europea, dos descensos, un ascenso, una etapa negra... ¿Sigue teniendo ilusión por jugar a fútbol?
-Siempre. Las vacaciones son motivación para mí, sabiendo que vuelvo otra vez a competir. Estoy con ganas de volver a hacer una pretemporada, de estar bien físicamente para rendir a máximo... El día que llegue a una pretemporada y no tenga ganas sería el momento de decir basta. Hoy por hoy siento el fútbol como el día del debut en Primera.
-Esta temporada ilusión sobra: jugadores jóvenes, de la casa, la afición que vuelve con el equipo...
-Esa ilusión y el trabajo van a suplir las carencias que podamos tener en el campo. Es beneficioso en un torneo tan complicado y largo como la Segunda División. La gente nueva es gente que quiere triunfar... Eso es lo mejor, van a dar el todo por el todo.
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