«Se nota optimismo en el equipo y en la afición», destaca Miguel Pérez |
Asegura que seguir en Vitoria era «lo que quería desde que empecé a jugar»
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IÑIGO MIÑÓN
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CANAL MENDIZORROZA. Miguel Pérez gesticula en la sesión de ayer en Ibaia. / IOSU ONANDIA
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Miguel Pérez es el tercer 'fichaje' del Deportivo Alavés. El madrileño, que tan buenas sensaciones dejara en el último tramo de la pasada campaña, finalizó su contrato con el club albiazul el pasado 30 de junio y se ha mantenido a la espera del largo proceso de traspaso de poderes para certificar su continuidad en Vitoria. Pero él nunca tuvo dudas. «Di mi palabra a Fernando -Ortiz de Zárate- y no habido ningún problema. Hubo alguna llamada para tranquilizame y sabía que tarde o temprano llegaría», aseguró el jugador, «muy contento porque era lo que quería desde hace meses, por lo menos lo que quería desde que empecé a jugar».
A su vuelta se ha encontrado con un Alavés diferente. El presidente viste traje y no entrena con ellos; y el trabajo, intenso, se asemejan a cualquier rutina futbolística. «Todo es optimismo, pero no sólo en el equipo. En los periódicos, en la afición que viene a ver los entrenos... El simple hecho de marcar un gol arranca aplausos», analiza el centrocampista, consciente, en cualquier caso, de que «al principio siempre es todo positivo».
Del nuevo entrenador, Josu Uribe, destaca que «está muy encima y quiere que trabajemos mucho», algo que siempre «motiva». A su juicio, «está bien que exija». Y no le asustan las triples sesiones ni los madrugones. «No es tan extraño, muchos lo hacen ya en las dos primeras semanas de pretemporada».
Todo esta labor, sin embargo, «se tiene que valorar más adelante». Miguel Pérez no quiere entrar en diferencias y recuerda que «en la última etapa anterior, con Quique Yagüe, el trabajo también era muy positivo».
Denuncias
Pero no todo es alegría. La amenaza de la Ley Concursal pende sobre buena parte de la plantilla, que deberá rebajar su sueldo o buscarse equipo. El madrileño admite que esta circunstancia flota en el ambiente. «Una de las razones para quedarme era el plantel que me encontré a mi llegada. Tengo buenos amigos dentro y a mí personalmente me afecta su situación, porque seguramente varios se tengan que ir», reflexionó.
Y de fondo también aparece el tema de las denuncias por impagos ante la AFE. Miguel Pérez ofrece la versión del futbolista. «Todos los jugadores teníamos que denunciar porque tenemos que reclamar nuestro dinero de alguna manera. Si no lo hacemos nos quedamos sin nada y es un dinero que tú has trabajado. Hasta desde el propio club se nos indicó que era aconsejable la denuncia», explicó.
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