Oficinas y empleados albiazules, sin teléfono por el impago de la factura |
|
J. A. M. V.
|
|
|
|
|
|
El Alavés ha perdido ya hasta la comunicación. Desde la semana pasada, el uso del teléfono fijo en las oficinas de Mendizorroza o por parte de aquellos empleados que disponen de móvil de empresa ha dejado de ser una actividad rutinaria para convertirse casi en una odisea en albiazul.
La empresa de telecomunicaciones que presta su servicio a la descuidada entidad vitoriana le cortó el suministro hace unos días por el reiterado impago de la factura mensual. Como consecuencia de ello, desde la sede social de Mendizorroza no se puede llamar al exterior a través de la línea telefónica tradicional, lo mismo que les sucede a los distintos trabajadores que utilizan móviles puestos a su disposición por el club de Dmitry Piterman. En cambio, tanto el número oficial de la casa albiazul como los aparatos celulares afectados por el corte sí reciben señal entrante sin ningún inconveniente.
Para paliar el trastorno telefónico, grave si se tiene en cuenta que el Alavés es una entidad pendiente del teléfono, sus rectores han dispuestos de dos líneas auxiliares para uso interno y urgente mientras se repara el pago de las facturas acumuladas. La más solicitada es la de la tienda oficial de la entidad, en los bajos de Mendizorroza, en el paseo de Cervantes, cuyo número y contrato son independientes de los sujetos a la restricción.
No deja de ser curioso que con el fin de comunicarse con el exterior los empleados de oficinas del Alavés tengan que hacer cola para realizar una llamada de trabajo desde la tienda o que tengan incluso que justificar la razón por la que utilizan el teléfono.
Fuentes de la directiva albiazul reconocieron ayer el problema, aunque afirmaron por otro lado que esperan que esté resuelto en breve. Mientras, la incomunicación clama al cielo como una vergüenza más de una entidad desgobernada y desatendida.
|
|
|