El Club Atenea está decidido a fundar un nuevo proyecto deportivo en Primera Nacional A. El equipo logró la permanencia deportiva en la División de Plata, pero las exigencias económicas que suponen una nueva campaña en esta categoría hacen inviable la continuidad. Y más si se tiene en cuenta que el patrocinador del equipo, el Deportivo Alavés, le adeuda una significativa cantidad de dinero del convenio que firmaron en otoño.
Según aquel contrato, el club de Mendizorroza se hacía cargo de los salarios de los jugadores profesionales del equipo, los brasileños Juninho y Vevé. Pero, como ya es norma en los responsables de Mendizorroza, sólo hicieron frente a sus compromisos económicos de la primera mensualidad. La situación comenzó a torcerse en noviembre y ha seguido hasta ahora sin variaciones. El Atenea -que ha pagado a los jugadores brasileños de su propia tesorería- ha intentado reunirse con el Alavés en diversas oportunidades todos estos meses sin conseguirlo.
Esta semana lo logró. Representantes del Atenea conversaron con el vicepresidente del Alavés, Pepe Nereo. Como era lógico esperar, no se produjo ningún compromiso de pago. Pero de momento, la entidad de fútbol 5 no se plantea la opción de presentar una demanda en los juzgados. En realidad, la reunión tuvo un mayor fondo que el meramente económico. El Alavés pidió al Atenea que no renuncie aún a su plaza en la División de Plata (tiene de plazo hasta el 11 de junio). La intención de los albiazules pasa por absorber al Atenea con el fin de quedarse con un equipo en esta categoría.
Empezar de nuevo
Sin embargo, estos planes no tienen sentido para el club de fútbol 5, que pretende resolver de la forma más amistosa posible el contrato de patrocinio con el Alavés; de ahí que no hayan denunciado los impagos. Esto no significa que renuncien al dinero; quieren que el club de Mendizorroza pague antes o después la mayor parte del dinero y empezar de nuevo en Primera Nacional A.
En los motivos del Atenea de iniciar una nueva etapa se hallan también razones deportivas. A juicio de los técnicos y directivos, la plantilla ha cumplido un ciclo y algunos de sus jugadores cuentan con ofertas de otros equipos de la División de Plata. Muchos cambiarán de club. Tampoco tiene sentido mantenerse en esta categoría con un horizonte de estrecheces de todo tipo. A su juicio, la mejor opción consiste en subir jugadores del filial y renovar en profundidad el vestuario para afrontar una nueva etapa en una categoría conocida y con menos exigencias económicas.