«Piterman y yo veíamos que así no podíamos seguir», admite Bañuelos |
El ex entrenador albiazul reconoce que dentro de los «motivos personales» que provocaron su 'dimisión' se encontraban también cuestiones «deportivas»
|
|
MIKEL URIARTE
|
|
|
|
|
|
| Más fotos: |
1
2
3
|
 |
CANAL MENDIZORROZA. Bañuelos y Piterman se saludan en la presentación del primero como técnico del Alavés. /El Correo
|
Apenas una semana después de su salida del Alavés, Julio Bañuelos admitió ayer que entre los «motivos personales» de su 'dimisión' como técnico del Alavés se englobaban también cuestiones «deportivas».Dentro de una reflexión general sosegada y donde insistió en que deja el club «sin reproches» hacia nadie, el ex entrenador precisó que la situación entre Piterman y él llegó a un punto sin retorno tras el partido de Málaga. «Los dos veíamos que no podíamos seguir así y llegamos a un acuerdo», subrayó Bañuelos en declaraciones a 'Punto Radio'.
El técnico de Miranda, que no quiso profundizar en sus diferencias deportivas con el presidente, sufrió en realidad presiones a la hora de confeccionar las alineaciones, pero mantuvo sus ideas en las dos jornadas iniciales. Ya tras la derrota en La Rosaleda y en una interminable reunión de la comisión deportiva albiazul, la ruptura quedó servida. Y se escenificó un día después en la sala de prensa de Mendizorroza.
Bañuelos, ya más reposado, encuadró ayer su marcha del Alavés en dos vertientes. Por un lado admitió que en la parcela privada no ha vivido «una buena racha» en el último año y, por otro, aludió al 'modelo Piterman'. «Él siempre va de cara, al que le guste bien y al que no, ya sabe lo que hay; cada uno es libre de adecuarse o no adecuarse. Pero tarde o temprano, si ves que no tienes cabida, lo mejor es abandonar o marchar», puntualizó.
El ex entrenador albiazul explicó asimismo que pese a la corta experiencia en el Alavés -tres meses y sólo dos partidos oficiales- no ve su paso por el primer equipo «como una decepción» y sí «como una experiencia inolvidable». Bañuelos admitió que «la situación se ha dado así, quizás se ha precipitado demasiado pronto», pero confía en «haber dejado un buen recuerdo a la gente con la que he convivido, porque me voy con la conciencia tranquila». En este sentido, reconoció que la dedicatoria del triunfo ante el Real Madrid B por parte de Roberto Bonano «fue emocionante. Cuando viene de un jugador como él sobran las palabras. Me siento orgulloso y le deseo al equipo lo mejor partir de ahora».
«Buena línea»
Cuatro días después de su 'dimisión', Bañuelos vivió por televisión el duelo ante el Real Madrid B que supuso el regreso de Chuchi Cos al banquillo alavesista. El técnico mirandés considera que el Alavés mantiene «una buena línea» desde el inicio de la temporada. «Ante el Elche sólo nos faltó un poco de suerte y quizás en Málaga sí lo hicimos un poco peor», matizó. Respecto al encuentro contra el filial madridista, el entrenador piensa que el equipo transmitió «buenas sensaciones», aunque se viera «favorecido por la expulsión».
Bañuelos no escatimó elogios hacia la plantilla alavesista por el trabajo realizado durante la pretemporada y el inicio de la competición. En ese sentido, recalcó que «el ambiente del vestuario» ha sido «fenomenal» y que la respuesta de los futbolistas «debe ser motivo de orgullo para todo el mundo que se sienta alavesista». Y es que la sintonía entre el técnico procedente del filial y los jugadores ha sido notable y el regreso de Chuchi Cos al banquillo, una noticia recibida con frialdad en el vestuario.
Bañuelos confía ahora en la progresión del conjunto albiazul, aunque reconoce que la asignatura pendiente del club es «enganchar un poquito más a la afición». En cuanto al aspecto deportivo, cree que si el Alavés logra enlazar «un par de resultados positivos» será ya «muy complicado quitarle de ahí arriba hasta el final de la temporada».
|
|
|