Castigo exagerado |
El Alavés es ya junto a Betis y Zaragoza el equipo con más penaltis en contra De los cinco sancionados dos no existieron y tres más han sido rigurosos
|
|
F. RUIZ DE ESQUIDE
|
|
|
|
|
|
 |
PENALTI. El colegiado Pérez Lima señala la rigurosa pena máxima sobre Milosevic ante la desesperación de Costanzo. / IGOR AIZPURU
|
Al margen de los graves problemas de juego y resultados que acucian al Alavés en el inicio de temporada y que son sin duda la gran razón de sus penurias clasificatorias, el capítulo arbitral merece ya una página aparte en el libro albiazul. Después del riguroso penalti señalizado por Pérez Lima en El Sadar y que supuso el 2-1 local, el cuadro vitoriano se ha colocado a la cabeza de los equipos que más penas máximas acumulan en su propia área. Cinco -igual que Betis y Zaragoza- en trece partidos, todas ellas fuera de casa y las tres últimas de forma consecutiva: Vigo, Bilbao y Pamplona. A favor, en cambio, han sido dos, ambas ante el Getafe.
Aunque el criterio para establecer si una acción es o no penalti sea casi siempre subjetivo, la realidad es que el Alavés debe de estar muy lejos de sentirse afortunado con los arbitrajes del inicio de temporada. De las cinco penas máximas sufridas una es inventada -mano fuera del área de Poli en San Mamés- y las otras cuatro, cuando menos, materia de discusión.
Los problemas albiazules en este sentido comenzaron en Anoeta. Con apenas diez minutos disputados, Pino Zamorano sancionó como penalti un agarrón de Sarriegi sobre Kovacevic. Tan susceptible de señalarse como de omitirse, como sucede con la mayoría de acciones similares. Tras un pequeño paréntesis, la situación se repitió en el Sánchez Pizjuán frente al Sevilla. Esta vez Saviola se dejó caer con claridad antes de que Costanzo llegase a tocarle y Ayza Gámez cobró una pena máxima inexistente que sentenció el partido.
En las tres últimas comparecencias lejos de Mendizorroza se ha producido la verdadera sangría. A penalti por partido. En la primera oportunidad, en Vigo, otra acción de Costanzo sobre Jonathan Aspas. Rigurosa, sí, pero quizás la única de las cinco donde el penalti entraba dentro de la lógica. Claro que después, tras el rechace del guardameta argentino al disparo de Oubiña, el propio Jonathan entró en el área antes de tiempo para marcar. Moreno Delgado miró hacia otra parte.
Una semana después, en Bilbao, Rodríguez Santiago, a instancias de su linier, se sacó de la chistera el penalti que Yeste envió a la grada. Y el domingo, en El Sadar, las imágenes recogen un levísimo contacto de Poli con Milosevic que el serbio convierte en exagerada caída y Puñal en el 2-1 que rompió el partido.
Pero si una cuestión sobresale sobre otras en la triste experiencia albiazul con los penaltis durante la presente temporada es que en ninguna de las acciones ha resultado expulsado un jugador alavesista. Poli, en Pamplona, ni siquiera recibió tarjeta amarilla. Dado que al menos cuatro de las cinco penas máximas se dieron en ocasiones manifiestas de gol -donde el reglamento exige la cartulina roja-, la ausencia de expulsiones sólo puede responder a las dudas de los árbitros cada vez que un pelotón de alavesistas exigía explicaciones por el penalti de turno.
Cada 234 minutos
La estadística albiazul es ya demoledora. Se le señala un penalti en contra cada 234 minutos. Es decir, cada dos partidos y medio. Una proyección de estos datos hasta el final de la temporada acabaría con quince penas máximas sobre la portería de Costanzo. Si se tiene en cuenta que durante la pasada campaña el Valencia fue el más sancionado en este aspecto con nueve, las cifras adquieren mayor relevancia.
En realidad, diez equipos de Primera División se quedaron la temporada anterior por debajo de los cinco penaltis en contra después de 38 partidos. Otros seis finalizaron la temporada con cinco o seis penas máximas en contra. Vamos, que los datos albiazules en los trece primeros partidos de la competición se escapan de cualquier estadística mínimamente lógica.
Y aunque también sea difícil, si no imposible, cuantificar en puntos la incidencia de los penaltis, no parece descabellado pensar que el Alavés ha perdido unos cuantos por estas acciones más que dudosas. En partidos con resultados ajustados -un gol de diferencia en las derrotas ante Real Sociedad, Celta y Osasuna- los penaltis han resultado determinantes.
|
|
|