Falta de concentración |
En tres de los cinco partidos en los que ha ido por delante, el Alavés ha encajado pronto el empate para dejar escapar al final la victoria
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NACHO PERNÍA
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JANDRO se lamenta tras uno de los tantos de Osasuna. / IGOR AIZPURU
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El Alavés vuelve a las andadas. Tras el más que meritorio e importante triunfo sobre el Athletic, dejó escapar un buen resultado después de ir por delante en un campo en el que ningún equipo ha logrado puntuar. Los claros errores defensivos permitieron a Osasuna empatar y rematar la faena con otros dos tantos.
De los trece partidos de Liga que se llevan jugados, en cinco el conjunto albiazul ha conseguido ponerlo en franquicia a su favor. Pero en tres de ellos terminó por ceder la derrota o el empate, incluyendo el duelo de ayer.
Lo ocurrido en El Sadar, por tanto, no es nuevo. El gol de Nene fue respondido de forma rápida, en tres minutos, por Milosevic. Una historia que se repitió ante el Getafe y el Espanyol. Nada más marcar, los errores de concentración condenan a los hombres del dúo Cos-Piterman.
En la tercera jornada del campeonato, el Alavés se dejó igualar en dos ocasiones por el Getafe. Nene adelantó a los vitorianos en el minuto seis, Gavilán empató en el siete, nuevamente el brasileño marcaba en el doce y en el 25 volvían las tablas con el tanto de Riki. Los azulones se llevaron el triunfo de Mendizorroza.
Por una situación similar atravesó en su encuentro con el Espanyol. Sarriegi abría el marcador en el doce, pero dos minutos más tarde marcaba Luis García. Y es que, la alegría le dura poco a un Alavés que también vio cómo el Racing le empataba, eso sí con 45 minutos entre gol y gol, en un choque en el que sumó los tres puntos. Este encuentro junto al de San Mamés han sido los que el cuadro albiazul terminó ganando tras ir por delante.
Demasiados goles
La principal causa de que los jugadores no sean capaces de mantener durante más tiempo su ventaja se debe en mayor medida a los fallos en defensa. La falta de concentración permite al rival coger aire demasiado pronto.
Un claro ejemplo es lo sucedido sobre el césped navarro ya que el Alavés no encajaba tres tantos desde el duelo con el Real Madrid. En 25 minutos Osasuna consiguió remontar un encuentro que se le puso muy cuesta arriba. En el gol del empate Milosevic se adelantó a Poli; el lateral fue el que cometió el dudoso penalti sobre el delantero serbio que transformó Puñal; y en el tercer tanto, Moha ganó la espalda a los centrales cuando el Alavés estaba volcado en el área rojilla. Demasiados errores en menos de media hora que le condenaron a la derrota.
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