Los desayunos-bufé de Ibaia |
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J. A. M. V.
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En su quehacer diario, el Alavés es una caja de sorpresas. Con Dmitry Piterman al frente de la ajetreada entidad albiazul todo es posible, hasta lo inimaginable. Aquello de que la realidad supera la ficción va como anillo al dedo en este caso.
Lo último, y elogiable tiene que ver con el cuidado a la plantilla. Desde ayer, los jugadores y técnicos del primer equipo disponen de la oportunidad de desayunar en su lugar de trabajo. Así no están obligados a calentar la leche en su domicilio, acudir a la nevera en busca de un yogur o pieza de fruta o recurrir al bar más cercano para el primer café del día. Lo tienen en Ibaia, en el bar-comedor de las instalaciones, donde cada mañana se improvisará un bufé para quien lo desee.
Es de uso voluntario y pretende contribuir a la correcta nutrición y dietética de los futbolistas albiazules. Una buena idea, desde luego. Antes o después del entrenamiento, cuando el jugador lo crea oportuno, tiene a su disposición todo lo necesario para la primera comida de la jornada, como si se tratara de un hotel. Lácteos, cereales, fruta y bebidas para estrenar la mañana o reponerse del trabajo físico. A su gusto.
En la inauguración tuvo acogida. Pellegrino y Juanito, compañeros de zaga, también compartieron mesa en el estreno de la iniciativa mientras hojeaban los periódicos del día. De pie, a su lado, el entrenador Chuchi Cos daba cuenta de un kiwi. A éstos siguieron otros. Por la tarde hubo otra sesión preparatoria en Ibaia. Con el desayuno asegurado llegará el momento de que el equipo también almuerce en su 'oficina'.
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