Una jueza desestima la querella del Alavés contra Urbina por estafa |
La magistrada no aprecia «indicios de delito» de falsedad en el contrato de trabajo que firmó el ex empleado con el anterior presidente, Gonzalo Antón La entidad albiazul recurre el auto de sobreseimiento dictado por el juzgado
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J. A. MARTÍNEZ VIGURI
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LITIGIO. Ortiz de Urbina (derecha), junto a su abogado, José María Acedo, a la salida del acto de conciliación en enero. / NURIA GONZÁLEZ
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La titular del juzgado de Instrucción número 4 de Vitoria-Gasteiz, Fátima Ortiz, ha dictado un auto por el que sobresee provisionalmente la querella que interpuso el Alavés contra su ex empleado Roberto Ortiz de Urbina por estafa y falsedad documental. En su resolución, la magistrada sostiene que «los hechos denunciados no son susceptibles de delito», de manera que cesa en la instrucción del sumario y libera a Urbina de toda responsabilidad en la causa abierta contra él.
En su día, allá por el mes de enero, el Alavés, ya bajo la presidencia del ucraniano Dmitry Piterman, se querelló contra Roberto Ortiz de Urbina y le acusó de incurrir en estafa y falsedad en el contrato laboral que firmó con el anterior mandatario albiazul, Gonzalo Antón, medio año antes. En vísperas del traspaso de poderes en la casa albiazul, Antón mejoró las condiciones laborales del ejecutivo vitoriano y ex futbolista. El blindaje del contrato de Urbina condujo a Piterman a interponer la querella por «fraude», desde su punto de vista.
Con la denuncia ante el juzgado, el hoy propietario del Alavés trató de probar que, por un lado, Roberto Ortiz de Urbina engañó al club de Mendizorroza con la aceptación de un contrato mejor y que, por otro, el documento albergaba dos fechas diferentes, la de su gestación y una posterior de la firma, separadas por dos años.
El auto de sobreseimiento dictado ahora por la jueza del juzgado de Instrucción número 4 de Vitoria rechaza que Urbina tratara de estafar al Alavés, puesto que, según recoge, fue la propia entidad deportiva la que mejoró el contrato laboral de su empleado y no éste. Igualmente, la magistrada desestima el argumento de falsedad documental porque el inculpado siempre admitió ante el tribunal que su renovada contratación se firmó en una fecha muy posterior a la recogida en el encabezamiento del acuerdo entre Antón y él.
La demanda, en espera
Aunque Fátima Ortiz da la razón a Roberto Ortiz de Urbina y se la quita al Alavés en el contencioso entre ambos, el caso no está cerrado. De hecho, el abogado del club de Mendizorroza, Javier Tebas, ya ha recurrido el auto de sobreseimiento. Será ahora el mismo juzgado el que deba admitir o desestimar el recurso de reforma albiazul. Si, como parece, la jueza lo rechaza por el mismo criterio que ha seguido en su primer auto, al Alavés aún le quedará una última vía, la de apelar ante la Audiencia Provincial de Álava.
Este litigio entre el Alavés y Urbina mantiene paralizada la demanda que con anterioridad a él presentó el ex empleado contra el club por despido improcedente. A las pocas semanas de convertirse en máximo accionista, Dmitry Piterman cesó, hace un año, a Urbina en sus funciones de director de márketing y le acusó de «fraude» por el contrato que meses antes había pactado con Antón.
Lejos de propiciar un acuerdo amistoso entre las partes para evitar la justicia ordinaria, como sí sucedió con el anterior director general del Alavés, Alfonso Arriola, también despedido por Piterman aunque con una indemnización de por medio, el 'caso Urbina' se fue enconando con el tiempo. Agotada la vía laboral después de que la entidad futbolística ni tan siquiera acudiera al acto de conciliación, sus diferencias se acabaron por citar en el Palacio de Justicia de Vitoria.
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