Alfredo Ruiz de Gauna estrenó ayer sillón presidencial en el Alavés. Abierto y campechano, advierte de entrada que no se siente cómodo con las distancias que marcan los despachos como el que ahora le toca ocupar. «Prefiero hablar con la gente de tú a tú, sentarme con ellos, como hago con los jugadores». El nuevo dirigente albiazul se comprometió en la junta extraordinaria de accionistas a solventar «este mes» los problemas de liquidez y ayer quiso lanzar un nuevo mensaje de tranquilidad para los seguidores albiazules. «El aficionado puede olvidarse totalmente de que el club vaya a desaparecer. Somos gente dura».
Primeros objetivos y prima
«Que el club funcione y subir a Segunda»
El presidente entrante espera llevar «la estabilidad» a un club que prácticamente desconoce el significado de esa palabra en los seis últimos años. «Quiero que el Alavés funcione desde la cabeza hasta la base. Para eso vamos a hacer movimientos con prudencia y normalidad», subraya. «Satisfecho y responsabilizado» con la tarea que inició hace veinte días tras la compra de la mitad de las acciones a Ortiz de Zárate y el martes se convirtió en oficial, da «prioridad» a la faceta deportiva en este arranque de su mandato. «Lo económico está resuelto» - insiste- «ahora se trata de que esto funcione en todos los aspectos. Hay que entrar en el 'play off' e intentar subir a Segunda. Ésa sería mi mayor satisfacción», precisa. Por el momento, ha incluido en el área deportiva a Gorka Etxeberria, «que va a ser la mano que va a estar junto al entrenador y en la secretaría técnica».
Gauna augura un Alavés «recto y serio» a partir de ahora. Recuerda en ese sentido que fueron «los jugadores» los que le hicieron dar el paso final para convertirse en presidente y ahora les ofrece «tranquilidad y confianza» para afrontar el reto de colarse entre los cuatro primeros puestos en las últimas diez jornadas. «A ver si ganamos en Eibar y estamos ya ahí», aventura. A cambio de la estabilidad económica, solicita a la plantilla la máxima implicación. «Quiero hasta la última gota de sudor, porque yo lo daré también por ellos». El presidente deja entrever una prima para motivar. «Algo habrá si jugamos el 'play off' y también si subimos a Segunda».
Inyección económica
«No hemos puesto dinero para que lo maneje otro»
El nuevo presidente del Alavés quiere acabar con cualquier duda en el aspecto económico. Ante la junta de accionistas apuntó que aportará la liquidez al club «este mes» y ayer aseguró que al menos una parte será a través de la ampliación de capital. «La aspiración y lo que vamos a hacer es llegar hasta un mínimo del 51%», lanza. La financiación podría llegar a través de un préstamo «que ya está preparado. No hemos puesto dinero para que lo maneje otro», advierte. Gauna recuerda que cumplirá con las exigencias institucionales, alcanzar un mínimo de tres millones de capitalización para el club, y espera que después «se plasmen las ayudas que están escritas».
Ni siquiera la entrada en una esfera deportiva desconocida arredra al presidente. «En los últimos años he comprado otras empresas y creo que ha sido bastante más duro sacarlas adelante de lo que va a ser hacerlo con el Alavés», matiza. Gauna confía en su talante emprendedor para afrontar los problemas que puedan aparecer, «porque venimos de trabajar 18 horas diarias y no nos asusta nada». Desde esa perspectiva, quiere acabar con cualquier duda sobre el futuro de la entidad. «El aficionado de a pie puede olvidarse totalmente de que el club vaya a desaparecer. Somos gente dura», resalta.
Aunque las urgencias económicas han estado al día en el Alavés durante las últimas semanas, con las obligaciones de la deuda privilegiada, Gauna afirma que «todos los pagos están controlados» y no hay riesgo de liquidación. También se despacha contra Pereira y Cidoncha, «que cobraban unos sueldos increíbles y encima por dos años. Éste ha sido un gran error». El presidente precisa que el ex entrenador y el ex secretario técnico no le privan del sueño. «Dormía bien y estos señores no van a hacer que eso cambie». En ese sentido, recuerda «que si la justicia dice que hay que pagar dos años por cuatro meses de trabajo ya lo veremos. Pero yo, como presidente, en este momento, no».
Consejo y Asarta
«Parece que está dispuesto a entrar»
La junta extraordinaria de accionistas nombró un nuevo consejo de administración, con cuatro miembros de la familia Gauna y Francisco Javier Calvo, empleado de Viajes Bidasoa. No obstante, el órgano directivo contó con el respaldo de Guillermo Asarta, sentado junto a ellos en la cita de Mendizorroza. El empresario vitoriano manifestó tras esta reunión que «acompañará» al presidente en el nuevo proyecto albiazul y pronto formará parte del consejo. El nuevo mandatario, sin embargo, no dio todavía por hecha esta alianza. «Tenemos una relación cordial desde hace mucho tiempo y parece que está dispuesto a entrar y aportar su parte. En el momento en que lo haga será un miembro más del consejo y de este proyecto», precisó.
Sobre las funciones del nuevo órgano de dirección albiazul, Gauna prefirió «no concretar» y apunta que en la situación actual del club «lo que se necesita son menos cargos y menos sueldos». Por el momento no se plantea la opción de incluir a un consejero social representante de los accionistas minoritarios, como le sugirió algún accionista en la asamblea. «En estos momentos estamos preocupándonos de otros aspectos», zanjó.
Respecto a su antecesor, Gauna quiere «agradecer de forma pública» el apoyo de Ortiz de Zárate a su nombramiento y evita valoraciones sobre la anterior etapa. «Cada uno que juzgue como quiera. Sólo puedo decir que tengo una muy buena relación con él».
Instituciones
«Tengo confianza en que todo va a cambiar»
Antes de convertirse en presidente del Alavés, Gauna ya realizó una ronda de acercamiento a las instituciones de la provincia. Ahora, tras su entrada oficial en Mendizorroza, considera que «la filosofía del club ha cambiado» y con ella se debe modificar la postura de los organismos públicos. «Tengo confianza en que todo va a cambiar», subraya. El máximo dirigente albiazul recuerda que cumplirá su parte con la capitalización de la entidad y a partir de ahí «no podría entender que el día de mañana nos digan: 'no ponemos y no ponemos y no se qué'».
Cuestionado sobre el diferente papel de las instituciones en otros clubes que han atravesado situaciones económicas precarias e intervenciones judiciales, Gauna apunta que «al lado de lo que sucede en otros equipos el Alavés estaría saneado con dos pesetas». El presidente precisa que «clubes como Las Palmas han tenido un apoyo enorme y un Alavés con 8.000 socios, con una afición tremenda al fútbol en Segunda B... Como sacásteis el otro día en EL CORREO, y me gusta que se profundice en eso, en otros sitios sí se ha ayudado a algunos clubes. Lo dejásteis claro, el que quiere entenderlo, ahí lo tiene».
Gauna considera, en cualquier caso, que en su intención de trasladar la «estabilidad» al club también se encuentra la faceta institucional. Por ese motivo y con muchas cuestiones pendientes por delante, apuesta por conseguir «apoyo de las administraciones» para el nuevo proyecto.