Sin ánimo de señalar culpables, pero con una contundente carga crítica, Romerito puso ayer el dedo en una de las varias llagas del Alavés. «Físicamente los demás equipos están un pelín por encima nuestro». Así de claro. «Hay que asumirlo, se ve en los partidos», precisó, dejando claro que no se trata de ninguna acusación. El jugador andaluz vertió su opinión «particular» a modo de denuncia colectiva, de la que, lógicamente, no se salvan los propios futbolistas. Un toque de atención, desde el entrenador saliente hasta, obviamente, el preparador físico.
«Es durante toda la temporada, viene desde el principio,que es cuando hay que trabajar», subrayó el polivalente centrocampista, consciente de que el apartado físico «es fundamental en un equipo y habrá que arreglarlo de alguna forma». El problema está localizado, «que el equipo tiene que salir con intensidad y agresividad. Eso nos cuesta más trabajo que a los demás».
¿La causa? «No lo sé. Eso hay que evaluarlo al final de temporada y cuando termine, cada uno dirá sus opiniones. Ahora mismo hay que estar con el equipo. Está claro que el conjunto tiene que dar más y somos nosotros los que debemos hacerlo», indicó Romerito.
¿Y la solución? «Eso depende del grupo, de hablarlo e intentar arreglarlo. El equipo puede dar más y tenemos que estar todos unidos. Es una situación difícil y no hay que darle más vueltas, sino trabajar», significó el andaluz.
A modo de conclusión, resumió sus sensaciones. «Está claro que cuando hay que estar mejor físicamente es en los últimos partidos, donde hay que tener más chispa e intensidad. Ahora mismo estamos en una fase en la que, en ese sentido, nos falta más que a otros equipos. Nosotros somos los que tenemos que dar más y ya está». A buen entendedor...
«Ser fuertes en casa»
Puede ser ésta una de las razones por las que el conjunto vitoriano no termina de despegar hacia los puestos de 'play off', desconocidos para él desde noviembre. Otra, indudablemente, es la falta de solidez como local. De los últimos ocho partidos jugados en Mendizorroza sólo ha ganado uno.
«Si queremos meternos entre los cuatro primeros, en casa debemos ser muy fuertes. Nos está costando mucho sacar los partidos de Vitoria», admitió Romerito. El del sábado ante el Lugo «era uno importante, pero al menos el rival tampoco sumó los tres puntos y seguimos teniendo un margen respecto a ellos».
Ahora toca el Eibar. Con respeto pero sin miedo. «Vamos a intentar ganar para meternos entre los cuatro primeros». El conjunto armero es segundo y, junto a la Ponferradina, tiene prácticamente asegurada su presencia en la promoción. Descendido de Segunda, como el Alavés, su adaptación a la categoría ha ido por mejor camino.
«A los equipos que bajan de una categoría superior siempre les cuesta un poco adaptarse, pero nosotros fuimos líderes en la primera vuelta y hemos caído en la segunda. Lo que pasa es que hay mucha igualdad y la clave va a estar en los cinco o seis últimos partidos», concluyó Romerito.