Iñaki Ocenda, el entrenador del Alavés, se esforzó en dar una valoración favorable al empate de su equipo ayer en Mendizorroza frente al Lugo. «El punto es positivo, porque hemos empatado ante un buen conjunto como es el Lugo. Nos ha plantado cara y al final se ha llegado a una igualdad en el marcador que no me parece mala».
Interrogado sobre la ocasión perdida por el Alavés para incrustarse de nuevo en las posiciones del 'play off', Ocenda remarcó la dificultad que estriba en sacar los partidos con victoria. «Es posible que haya partido un tren. Pero volvemos a lo mismo de antes. La igualdad es total en esta categoría y ganar es difícil para todos. También para ellos. El Lugo es un buen equipo y no pudo ganarnos allí ni aquí». No obstante, «hay que seguir peleando, porque la Liga continúa y tenemos aún muchas opciones».
Ocenda también explicó algunos cambios tácticos introducidos en el Alavés en la segunda parte. «Después del gol que hemos logrado marcar, ellos han tomado el control del encuentro y en la segunda parte quisimos romper con ello». Ese intento hace que el equipo tome algunos riesgos en defensa, como reconoció el propio preparador. «Es cierto, pero prefería un partido de toma y daca que dejarles a ellos el control y que nos fuesen agobiando poco a poco».
El sistema -4-1-4-1- también contribuye a partir al equipo en dos mitades, lo que le dificulta en tareas defensivas. Un defecto que Ocenda también lo asume. «Pero es que estamos para tomar riesgos. Ya no podemos salir a los partidos a amarrar un punto o un empate. Debemos salir con un planteamiento valiente, creo yo».
El entrenador albiazul informó de que Igor fue retirado como consecuencia de un balonazo recibido en el calentamiento, que le golpeó en la cabeza. «Estaba algo mareado e incluso nos planteamos que no jugase. Finalmente salió al campo, pero luego me ha pedido el cambio». Ocenda se sintió «muy satisfecho» con el despliegue de Rico y Romerito, dos jugadores no habituales. También confía en que Diego Segura entre más en el ritmo de la competición. «Es un hombre importante para lo que nos queda».
Por su parte, Quique Setién dejó Mendizorroza con la satisfacción de haber mejorado su imagen y con un punto en el bolsillo, pero también con la sensación de haber perdido dos. «No me voy contento, pero hemos sumado un punto y quizá sea bueno así».