«Ahora mismo la titularidad no me preocupa». Eran las palabras de un satisfecho José Luis Cabrera, que ayer acudió a Ibaia para participar en la sesion voluntaria de entrenamiento diseñada por el técnico albiazul. El centrocampista madrileño regresó en La Romareda a los terrenos de juego después de ocho meses largos de baja. Tras 48 horas del debut, la ausencia de secuelas físicas aumentaba su confianza. «Me encontré fenomenal. Llevaba ya dos o tres semanas entrenando sin ninguna molestia y estoy jugando como si no me hubiera lesionado, no tengo ningún problema», precisó.
Después de disputar los últimos 25 minutos del duelo ante el Zaragoza, el centrocampista admitió que en el retorno vivió «sensaciones que me parecieron nuevas, como el ambiente de un partido», y que sólo en el inicio acusó su larga ausencia. «En los diez primeros minutos me costó adaptarme al ritmo del partido, igual un poco por los nervios, pero luego acabé mucho mejor».
Cabrera, que volvió a dejar en La Romareda señales de que puede ser una pieza importante para la solidez del equipo, quiere centrase ahora en adquirir el tono físico necesario. Por ello, considera que su «objetivo prioritario» pasa por «alcanzar el máximo nivel posible» y «aportar todo lo que pueda» en los minutos que disponga. Si no existen sorpresas, el futbolista albiazul volverá a actuar ante el Murcia en Mendizorroza -donde todavía no ha jugado- y, vista la confianza de Salmerón en él, no parece descartable que incluso pelee por la titularidad. Una situación que podría llevar a Garitano al centro de la zaga para este sábado.
«Corregir errores»
Con nueve puntos en las siete primeras jornadas y tras el abultado 4-2 encajado en Zaragoza, Cabrera reconoció que el Alavés debe «corregir errores» para aumentar su grado de competitividad. «Creo que el equipo hizo el otro día un buen partido, pero con fallos que nos costaron goles», precisó. A partir de ahí, hizo hincapié en la necesidad de estar «un poquito más concentrados» para no conceder las facilididades ofrecidas a la escuadra aragonesa.
El centrocampista considera, en cualquier caso, que estos problemas no deben ocultar que «la actitud del equipo es muy buena». También es necesario extraer conclusiones positivas de un duelo donde «nos pusimos 3-2 con un jugador menos y con la afición del rival pitando porque nosotros teníamos el balón», recordó.
Pese a todo, Cabrera subrayó que la necesidad es «sacar resultados fuera» para dar «un salto de calidad» en los próximos meses. Por delante ve una «temporada positiva», porque «se trabaja bien y eso dará sus frutos».