El Alavés está a expensas del estómago de Javi Guerra, atacado por una dolencia gastrointestinal que, como primera consecuencia, ha debilitado sensiblemente la salud del delantero -ayer no se entrenó- y que, como siguiente, pone en duda su participación en el partido de mañana. Los servicios médicos del club, que le están tratando para atajar el problema, esperan que Javi Guerra se recupere a tiempo, pero sólo su mejoría física resolverá el enigma.
El atacante andaluz atribuye la incómoda afección a la cena que ingirió la noche del miércoles, pero los síntomas también apuntan a que pudo verse infectado por un virus infantil.