El Alavés reconoció ayer 50.000 euros más de deuda con su ex jugador Gaspar Gálvez, al que debe 214.858, la cifra definitiva que pasará a formar parte del proceso concursal. El club, a través de los administradores concursales, aceptó finalmente la petición del abogado del ex alavesista y cerró un acuerdo que evitó la celebración de la vista en el juzgado de lo Mercantil.
La deuda pendiente formaba parte del pacto que Gaspar cerró con Piterman en el verano de 2006. En aquel momento, el futbolista no había recibidio 62.000 euros que le correspondían del contrato de esa temporada. El ex presidente le propuso entonces, para evitar una denuncia ante la AFE, aplazar el pago a cambio de aumentar la cifra a 75.000 euros divididos en tres plazos de 25.000. El primero de ellos sí formaba parte de la deuda admitida por el Alavés dentro del concurso, pero los otros dos habían quedado pendientes.
Contrato no firmado
La entidad albiazul alegó que el contrato estaba firmado por Gaspar, pero no por Piterman. No obstante, la defensa del jugador disponía de evidencias para demostrar que se trataba de una cantidad que el futbolista debía cobrar. Entre otras, que el primer plazo de ese mismo acuerdo sí se había incluido como deuda y resto aparecía también dentro de la contabilidad general del club. Ante estas circunstancias, el club acabó por admitir que Gaspar estaba en su derecho de cobrar los 50.000 euros restantes.