Después de la decepción copera en Elche, trabajado y postrero triunfo del Alavés en Mendizorroza ante un conservador Córdoba, que le mantiene invicto en este inicio de Liga. Sobre todo, esta suma de puntos debe aumentar la fe en sus posibilidades para un equipo aún en reconstrucción. La próxima y difícil visita a Vallecas puede ser un buen calibrador de las opciones de un Alavés cuya mejor arma apunta a su bloque. Además y como aviso para navegantes, es sintomático que la 'cenicienta' Girona sea el líder y un aspirante como el Celta siga sin estrenarse.
RIESGO Y RECOMPENSA
Bien es cierto, que en la primera mitad el Alavés mantuvo el control del juego con el punta Javi Guerra, tan activo como falto de suerte. Sin embargo, aunque la continuación resultó más igualada, el cambio de mentalidad alavesista a falta de media hora resultó decisivo. La apuesta más arriesgada de aumentar la ofensiva del centro del campo con los cambios -por lo menos en casa, considero que no hay que contemporizar tanto- abrió un partido que finalmente se tornó vitoriano con el gol de Igor tras una jugada trenzada como mandan los cánones. A la postre, venció el conjunto que sumó más ocasiones y más claras que el contrario.
MEDIA EDAD
Echando un vistazo a la media de edad de la plantilla del Deportuvo Alavés, comprobamos que no llega a los 26 años. Sin embargo, la portería -sin contar la juventud del tercer portero-, la defensa y la medular superan esa media, mientras que la delantera se queda muy corta. Esto, porque en esa zona tan determinante se han traído jóvenes valores sumados a los de la cantera.
Sin embargo, en el once inicial de ayer el promedio supera los 28 años con una medular plagada de futbolistas de primera línea y con ausencia todavía de frutos de la tierra por madurar. Además, otra apuesta ha sido reclutar futbolistas vascos y comprometidos, ya con experiencia para dar consistencia defensiva al bloque, frente a la ventura en el juego ofensivo, donde radicará la clave de una temporada 2008-09 que no ha hecho más que empezar.