«Es más fácil esto que andar por la montaña». Alberto Zerain bromeaba después del saque de honor que realizó ayer en Mendizorroza. Muy aplaudido por la afición del Alavés, no pudo disfrutar plenamente del momento. «No me he enterado mucho, me han puesto el balón ahí, le he pegado una patada y ya está», explicó entre risas el montañero vitoriano, «futbolero sobre todo por los hijos, que ellos sí que son foros a tope». Le acompañaron en ese golpeo con la camiseta albiazul.
Después siguió el partido en el palco, desde donde vio un equipo «con movimiento y ganas». Lo hizo junto a su compañero de expedición Aitor Las Hayas. El vizcaíno tuvo que admitir que sus colores son los del Athletic, «pero tengo el corazón dividido, llevo muchos años en Vitoria, estoy muy a gusto y me siento un vitoriano más», apostilló inmediatamente. «He visto bastante bien al Alavés y tengo confianza en que no pase los problemas del año pasado», analizó.
Eran los invitados de honor, pero no fueron los únicos deportistas de esa 'zona VIP' de Mendizorroza, ya que varios jugadores albiazules siguieron el choque desde el palco. Pablo Casar protestó airadamente una decisión arbitral que consideró errónea, Edu Alonso mostraba su satisfacción con el juego del equipo y Raúl Sánchez no quitaba ojo del terreno de juego. Junto a ellos, una visita especial, la de Mehdi Lacen. El ex albiazul, enrolado en las filas del Racing, aprovechó al parón liguero en Primera para acercarse a ver a sus antiguos compañeros.
Directivas
Montañeros y futbolistas pusieron la nota de color en un área donde impera el traje. Ambas directivas -hubo tres representantes del Córdoba-, encabezadas por el presidente alavesista, Fernando Ortiz de Zárate, eran escoltadas por patrocinadores, representantes y algún político, como el concejal del PNV Mikel Martínez.
El presidente de la Federación Alavesa de Fútbol, Pedro Mari Solaun, tampoco quiso perderse el estreno liguero en Mendizorroza. Como los miembros del club, que en el descanso ya barruntaban un buen resultado. Los directivos Benito Martínez y Miguel Zulaica, acompañados del consejero social, Javi Muro, salían sonrientes. «Pinta bien la cosa, ¿no?», preguntaba el abogado, Enrique Pérez. El más atento, el secretario técnico, Javi Pérez.
Un poco más abajo, en la grada, no se perdían detalle Andoni Goikoetxea, ex entrenador de Numancia y Hércules entre otros, y Pablo Gómez, técnico del filial albiazul.