T odavía no terminamos de reponernos de la taquicardia del final de la Liga pasada que ya nos encontramos dando los primeros pasos a la 2008-09, a la cual espero menos sufrida. Parece que la alta exigencia no da respiro y el fútbol tiene esto de inmediatez. Se vive al día.
Casi sin darnos cuenta el domingo en su estreno el Alavés se trajo un punto valioso de Salamanca. Es bueno comenzar sumando y meritorio en condición de visitante contra un rival que mostró mejor juego, mayor ambición ofensiva para quedarse con los tres puntos. El trámite del partido hizo a los albiazules retrasar poco a poco posiciones, hasta asegurar el cero en propia puerta y se la jugaron con sorprender y hacer daño en alguna opción de contra, pero que no contó de precisión para crear peligro.
Como aspectos positivos, el esfuerzo colectivo, el orden táctico (fundamentado en dos hombres, Garitano y Astudillo), la firmeza en la última línea de defensa y la seguridad de Bonis como puntos sobresalientes en un equipo donde se necesita tiempo de trabajo para que se integren las nuevas piezas. Es evidente que ante una renovación prácticamente al completo se requiere de un rodaje mayor para captar la nueva disposición táctica y las ideas del míster, más aún cuando los últimos fichajes llegaron pocas horas previas al partido.
Sin duda, estas primeras semanas y cotejos en plena competencia servirán a Salmerón para ir delineando su equipo ideal en vista de los futbolistas con los que definitivamente cuenta.
También es cierto que ya en campo propio el Alavés deberá mostrar una actitud más ofensiva que la ofrecida en Salamanca y ahí veremos cuáles serán las aspiraciones de un equipo que debe suplir la marcha forzada de jugadores de peso (dentro del terreno de juego y en el vestuario). Con respecto a este último tema me molestaron las actitudes de la directiva hacia ciertos profesionales que siempre mostraron predisposición a colaborar para con el Alavés, tanto en lo deportivo como en lo económico, y no se les pague con la misma moneda.
Una muestra de esa imagen de contradicciones a la que me refiero es el tema Astudillo, hombre al que se buscó destino lejos de Mendizorroza siempre tras el amparo de imposibilidad económica, de mandato obligatorio interpuesto por parte de la administración concursal y, sin embargo, cuando aparece una oportunidad de resolución, un alivio para las arcas de 'El Glorioso', se da marcha atrás argumentando cuestiones deportivas. No me termina de quedar claro.
Porque me importa el Alavés y le deseo lo mejor -en respuesta a un aficionado que desde el anonimato me aconsejaba meterme en mis asuntos, como si éste no lo fuera- considero necesario en ocasiones plantear un debate de ideas o ejercer de oposición constructiva.
Aunque, sin duda, lo que más interés despierta y más satisfacciones me da es hablar estrictamente de fútbol.