Cumple su quinta temporada en el Córdoba. Es la voz de la experiencia. Pese al mal comienzo sabe que lo mejor de su equipo, el que hoy visita Mendizorroza, está por llegar.
-Después de la Copa, ¿han tenido tiempo para preparar el choque de Vitoria?
-Sí. A pesar de que madrugamos el jueves para volver a Córdoba, ya el viernes nos dedicamos a este partido y llegamos bien.
-Aunque sin Yordi. ¿Están notando su ausencia en estos primeros encuentros?
-Es un jugador importante y por eso los contrarios le tienen bastante respeto, pero tenemos una plantilla compensada, formada por futbolistas de características diferentes que lo pueden hacer bien.
De la euforia al pesimismo
-¿Y qué Alavés espera?
-Los primeros partidos son un poco raros, porque los entrenadores no tienen claro un once tipo. Será un rival rocoso que nos creará problemas, pero no podemos perder otro partido porque llevamos dos (incluido el de Copa) y necesitamos un triunfo para trabajar con tranquilidad.
-Después de lo visto el domingo parece que han cargado las culpas en la defensa.
-Córdoba es una ciudad peculiar con el fútbol. Pasa muy rápido de la euforia al pesimismo. Esto hay que saberlo y acostumbrarse. Es verdad que un 0-3 no es un buen comienzo, aunque la Liga es larga y tenemos tiempo para corregir errores.
-El año pasado comenzaron bien, con triunfo en Vitoria, pero luego se desinflaron. ¿Qué sucedió?
-El equipo jugaba bien, pero en el último minuto de muchos partidos se nos escaparon puntos. Nos entró un poco de psicosis y el equipo empezó a jugar peor. Entramos en una mala racha y cuando eso se da, necesitas un cambio de rumbo. Por eso, el club decidió entonces traer otro entrenador. Eso a lo largo de una temporada puede pasar y por esta razón los equipos que son más regulares suelen conseguir mejores metas a la finalización.