-¿Se puso muy tenso cuando el pasado lunes le comunicaron la existencia de una oferta por Astudillo?
-No es que estuviera tenso, es que a este equipo se le había ido mucha gente ya. Después de marchar Lacen yo pensaba que Martín no debía moverse. Creía que iba a ser un aspecto negativo para el equipo, que nos podía hacer mucho daño. Y con buen ojo al final se quedó, algo que considero importante.
-¿Siente que fue definitiva su opinión?
-Bueno, yo di mi opinión. En otras muchas cosas mi opinión ha sido contraria a lo que ha ocurrido, pero sabemos todos en que situación económica está el club. Queríamos el mejor equipo posible, pero también un equipo que cobre a final de mes. Debemos vivir con esa dificultad.
-En Mendizorroza, con el Zaragoza se vio en pretemporada al mejor Alavés. ¿Es ésa la imagen a la que debe aspirar?
-Puede ser una referencia, porque para nosotros Mendizorroza debe ser un fortín, con una comunión con la gente que nos fortalezca. Ser muy fuertes en casa será importante a la hora de cumplir con los objetivos.
-Una semana después, en Laguardia, llegó el 1-3 frente al Eibar casi en el inicio de la competición. ¿Fue el momento de más nervios durante el verano por la falta de delanteros?
-Bueno... nosotros sólo perdimos ese partido en la pretemporada y uno en la Copa. Siempre digo que de donde más aprendo es de las derrotas y debemos aprender todos para que no ocurran más errores.