A falta de dos días para el primer partido de la Liga en Mendizorroza ante el Córdoba, es decir, del cierre oficioso de la campaña de abonados, el Alavés anunció ayer que ha alcanzado la cifra de 7.500 socios para la campaña 2008-2009. El club vitoriano, a la espera de los últimos rezagados, pierde de esta forma alrededor de un 10% de la masa social que le respaldó la pasada campaña, cuando las cifras oficiales llegaron a rozar los 8.300 carnés.
En cualquier caso y salvo las temporadas en Segunda que llegaron a continuación de la mejor época albiazul de la historia en Primera y de la final de Dortmund, los fieles albiazules parecen estabilizados entre los 6.000 y los 8.000 cuando se trata de ver fútbol de la categoría de plata. Igual que durante la tortuosa travesía por la Tercera División los seguidores alavesistas quedaron reducidos a poco más de 3.000.
El «sueño» de los 10.000
En esta ocasión y pese a la intención del club de aprovechar el tirón del milagroso final de temporada pasado, las cifras no han llegado siquiera a igualar las de la temporada 2007-2008, la primera de la era 'post-Piterman'. En la presentación de la campaña de abonos el presidente del club, Fernando Ortiz de Zárate, habló del «sueño» de alcanzar los 10.000 abonados, aunque desde el club se entendía que, dados los precedentes, acercarse siquiera a esta cantidad suponía una meta muy complicada.
Ahora, pese a la realidad de un verano marcado por una coyuntura económica difícil, el club entiende que la campaña de socios -donde los abonados del pasado año han podido renovar por el mismo precio- se ha quedado por debajo de las expectativas. Aún así, la entidad albiazul confía en que con el tirón de los últimos días se pueda llegar al menos a rozar los 8.000 abonos. Una cifra, por otra parte, que queda por debajo de los grandes clubes de la categoría como Zaragoza, Real Sociedad y Murcia -los tres por encima de los 15.000-, aunque más o menos dentro de la media de equipos de Segunda de similar potencial y muy por encima de algunos modestos, como el Huesca, que apenas alcanza los 4.000.
Lejos quedan ya en la estadística albiazul los números alcanzados durante las cinco campañas consecutivas en Primera División. El récord se logró en la última, la que acabó en descenso, con 14.600 carnés vendidos en Mendizorroza. Muy cerca, con 14.500, se quedó el club en la temporada 1999-2000, donde el Alavés consiguió su primera e histórica clasificación para la disputa de la Copa de la UEFA.
En cuanto a los registros mínimos, la cota más delicada llegó en la última campaña de Piterman en el club. La cifra oficial se quedó en 6.000 socios, aunque durante la temporada las entradas en Mendizorroza resultaron descorazonadoras. Ahora, pese a ese 10% de recorte respecto a la temporada pasada, la afición albiazul parece estabilizada. Es lo que hay en Vitoria.