El Deportivo Alavés ha sido apeado de la Copa del Rey tras caer por 2-0 ante el Elche en un partido que resultó bastante entretenido y en el que se pudo disfrutar de algunos minutos bastante interesantes. Los vitorianos ofrecieron hoy una imagen bastante mejor que la del fin de semana, pero no fue suficiente para seguir adelante en el torneo del KO. David Fuster y Dani anotaron los goles del Elche y serán, por tanto, los de David Vidal los que se metan en la siguiente ronda.
Lo cierto es que el equipo babazorro hizo hoy un buen partido, pero cometió algunos fallos que a la postre resultaron decisivos. Como en el primer gol local. Un error de entendimiento entre los defensas provocó que David Fuster se quedara sólo ante Bonis para marcar el 1-0. Y en el segundo gol de los ilicitanos, nadie supo detener a Dani, que batió a Bonis con una buena vaselina.
En ataque, los de Salmerón crearon llegadas de bastante peligro, pero de nuevo el Alavés demostró que le falta algo de pegada. No calidad en sus delanteros, ya que Javi Guerra demostró que tiene mucha, pero si mayor claridad de ideas a la hora de ejecutar el último pase o disparar en el momento preciso.
Esas fueron las principales claves de la derrota de esta noche del Deportivo Alavés, al que no le queda ahora más remedio que centrarse en la Liga y en ese objetivo que es la permanencia.
Y eso que el arranque del partido no fue nada malo para el Deportivo Alavés. Los albiazules salieron con mucho ímpetu y gozaron de un par de buenas oportunidades en los primeros minutos. Sin embargo, el Elche no se amedrentó ante el empuje de los de Salmerón y logró adelantarse en el marcador en el minuto 7 de partido. David Fuster, aprovechando una falta de entendimiento entre los centrales, recogió el balón y mandó el balón al fondo de la portería de Bonis, que pese a que tuvo una gran actuación, no pudo hacer nada para evitar los goles.
Pese a tener el marcador en contra, los vitoriano siguieron a lo suyo. Querían mover el balón con sentido, buscar las bandas y sorprender con la velocidad de sus hombres de ataque. Pedraza e Igor, tal vez el mejor del partido, se desmarcaban bien y ganaban la espalda a los defensores, pero el últimno pase no era siempre todo lo preciso que debería, y ahí se diluían las ocasiones de peligro babazorras.
En torno a la media hora de partido, el choque se abrió por completo. Nadie dominaba en la parcela ancha y su pudieron ver unos minutos en los que pudo pasar de todo, pero en los que nadié marcó. Lo volvieron a intentar con intensidad los albiazules en la recta final del primer periodo, pero tampoco tuvieron éxito.
Para la segunda mitad, Salmerón hizo debutar al argentino Almirón y a Javi Guerra, la 'gran esperanza' para el ataque tras la marcha de Aganzo. Al central le costó entrar en el partido, pero después se mostró como un defensa aguerrido y muy vivo; el ariete, por su parte, hizo ver que tiene muchas cualidades y tuvo un par de ocasiones para marcar, pero le faltó acierto.
Con los dos nuevos jugadores sobre el terreno de juego, el Alavés intentó imprimirle ritmo al partido, aunque sin éxito. El Elche se había echado atrás y se cerraba muy bien, cortando todo intento de ataque vitoriano. Le costó al equipo vitoriano romper esa barrera defensiva planteada por David Vidal, peor lo logró y dispuso de alguna ocasión más para empatar el partido. Sin embargo, una vez más, faltó acierto.
Y justo cuando el Deportivo Alavés estaba más volcado sobre la portería rival y haciendo su mejor juego, llegó el mazazo del segundo gol. Dani, el que fuera pícaro delantero del Betis, no encontró quien le frenara en una buena acción personal y acabó batiendo a Bonis con una vaselina en el minuto 70.
Pese a que aún había tiempo por delante, al Alavés le entraron los nervios de repente. Y esa fue su condena. Los fallos, en defensa y en ataque, se sucedieron aún más. Tuvieron un par de llegadas más en las que pudieron haber recortado distancias en el marcador, pero también el Elche pudo haber matado el partido si Dani hubiese sido más generoso con sus compañeros en un par de contras de los locales.