La Copa del Rey la festeja quien la gana y éste siempre es un contendiente de Primera División, así que cada cual, el resto de los que caen entre eliminatorias, se la toma a su manera. Y son tantas que ni la propia Federación Española de Fútbol, su promotor de por vida, le encuentra un encaje en el calendario oficial y hace de ella experimentos con carácter anual. Merece la pena sólo por el premio para el que la conquista, el acceso a la Copa de la UEFA.
El Alavés se aleja de esta aspiración, coto para la caza de los grandes, y eso que en la última década, la más productiva de su casi nonagenaria existencia, quedó por dos veces a las puertas de la finalísima. En 1998 y en 2004, y siempre como club de Segunda. Hoy echa a andar de nuevo por un torneo que aborda sin grandes pretensiones deportivas, aunque sí ve en él un perfecto banco de pruebas para avanzar en su puesta a punto. Ni lo idolatra, pero tampoco lo desprecia. Será la propia competición la que dictamine qué provecho saca de ella el renovadísimo conjunto de José María Salmerón. Catorce fichajes. Mucho por ajustar y mejorar.
Camino
En apariencia, de entrada, son más las desventajas. Al Alavés le pilla el estreno copero otra vez de viaje, en este caso montado en un vuelo chárter, con destino a Elche, ciudad alejada de Vitoria. El domingo estuvo en Salamanca. Como a todos los de Segunda, el primer asalto para ellos se produce con la Liga recién comenzada, por tanto con evidentes desajustes técnicos, tácticos y físicos. Y más. Hasta que llegue el premio de un Primera, habrá sido preciso tumbar a dos rivales de su misma división.
La ronda de hoy, la segunda de la Copa del Rey -en la previa se batieron la Segunda B y la Tercera-, premiará a cada vencedor con otro adversario de Segunda. No hay vuelta para el perdedor. Escaso botín. Así que si el Alavés derrota al Elche en su estadio, el Martínez Valero, tendrá después que repetir victoria -a un solo partido y en el campo que determine el azar- hasta esperar a la gracia de la suerte con los adinerados ya dentro del copón de sorteos.
Es más que previsible que el Alavés que hoy busque su primer triunfo en el ejercicio 2008-09 sea distinto al que arrancó un punto hace tres días en el Helmántico. Por fuerza mayor, con Bernando aún convaleciente, Bonis será el portero. Puede que lo hubiera sido en otro caso. Y le acompañarán Kalderon, César, Mateo, Raúl Llorente; Astudillo, Ioritz; Cuevas, Jacobo; Igor y Javi Guerra.