La Copa del Rey vuelve a colarse en medio de la Liga a las primeras de cambio. Aliciente para algunos, estorbo para otros. El Deportivo Alavés visitará mañana al Elche en una eliminatoria que se decide a partido único. El discurso oficial no puede ser otro que el de ir a por el encuentro con todas las de la ley para alcanzar la siguiente ronda. «El 'míster' nos ha dicho que le da toda la importancia y que hay que ir a pasar y llegar hasta donde se pueda», apuntó ayer Edu Albacar. Pero a nadie se le escapa que, con el actual formato, caer eliminado no es ningún desastre para un conjunto de Segunda.
Dos rondas a un partido dejarán en apenas cinco los equipos de la categoría de plata que podrán enfrentarse a un Primera. Pero no a los 'europeos', que serían para los de un peldaño inferior, por lo que disfrutar de un chollo en campo propio, entonces a doble encuentro, se antoja casi una lotería. El propio Albacar no contempla con mucho entusiasmo el 'torneo del k.o.' «A la larga la Copa del Rey es una tontería porque sabes que van a pasar los de Primera, se lo hayan merecido o no», reconoció el lateral zurdo albiazul, para quien «el único aliciente es que te toque un grande para ver un partido bonito en tu campo, pero lo demás da un poco igual».
La cabeza está más centrada en la Liga, por tanto. En este sentido, el defensa procedente del Hércules valora como «bueno» el punto logrado en Salamanca. «Sobre todo, por la parte defensiva, ya que encajar cero goles siempre es importante, aunque es cierto que nos faltó algo de chispa en ataque», apostilló.
A su juicio, «en Segunda División es muy importante no recibir y éste será un punto fuerte de este equipo». Piensa que la mordiente ofensiva se irá consiguiendo con el tiempo. «Nos faltó hacer contragolpes más rápidos y directos, pero con un poco más de chispa se puede hacer daño en este sentido», concluyó Albacar, que admitió ciertos problemas en su parcela con la velocidad de Isaac Jové, «uno de los jugadores más rápidos de toda la categoría».
La receta, tanto para el apartado colectivo como para el individual, es clara, «entrenamiento y paciencia», toda vez que el Alavés es un equipo nuevo, «hay jugadores con los que apenas hemos entrenado tres días y avanzaremos poco a poco».
El enfado de Davi Vidal
También en el Elche echan un vistazo a la Copa pensando en la Liga, en su caso por la derrota en casa ante el Eibar. Así, su entrenador, David Vidal, se mostró ayer enfadado, porque le desagradó la «lentitud» con la que se mueve su zaga. «Tenemos que ser más eficaces, sobre todo en defensa, donde estamos muy lentos. Tenemos que ser más dinámicos, porque el fútbol es para vivos», argumentó el gallego.
David Vidal añadió que considera que su equipo este año tiene «más gol», pero lamentó por contra que sus pupilos no sean «capaces de rematar las ocasiones» que crean. «Tenemos velocidad, imaginación y llegada, pero eso hay que traducirlo en resultados. Lo contrario no vale de nada», reprochó a los suyos.
«Este tropiezo no quiere decir nada, porque esto no ha hecho más que empezar. Hay que tener tranquilidad y calma, porque el equipo lo dio todo y por eso estoy satisfecho», afirmó Vidal después de la primera derrota de la temporada de su Elche en casa. «Tenemos que corregir algunos aspectos defensivos, porque no tememos ni picardía ni maldad», concluyó el técnico gallego del Elche, rival del Alavés en la Copa mañana.