El Alavés frenó ayer la marcha de Astudillo al Málaga después de un verano donde su primer objetivo económico había sido lograr la salida del centrocampista argentino para liberarse de su salario. El club andaluz realizó varias propuestas durante una jornada frenética, pero los dirigentes albiazules se negaron a facilitar su marcha hacia La Rosaleda. En esta ocasión y pese a la intervención judicial de la entidad de Mendizorroza, primaron los intereses deportivos. En las últimas horas del mercado de contrataciones y con muchas dificultades para encontrar un recambio, el Alavés entendió que la marcha de Astudillo podía generar un grave problema en el centro del campo, zona donde Cabrera sigue convaleciente de su lesión y Nacho Garro será aún baja durante varios meses.
Pese a que el interés del Málaga había quedado teóricamente aparcado durante la pasada semana, las negociaciones volvieron a entablarse ayer, un día después de que el estreno liguero del conjunto andaluz se saldase con un 4-0 encajado ante el Atlético de Madrid. El equipo que dirige Antonio Tapia buscó durante toda la jornada la incorporación de un mediocentro y volvió a fijarse en el futbolista albiazul.
A partir de ahí entraron en juego la disponibilidad económica del Málaga y también los intereses deportivos del Alavés. La escuadra andaluza realizó varias propuestas para conseguir la cesión de Astudillo por una temporada, aunque ninguna de ellas llegaba a cubrir el total de la ficha que cobra el jugador argentino en Vitoria, que según se refleja en la documentación elaborada por los administradores concursales a raíz de la intervención judicial del club, es de alrededor de medio millón de euros brutos para esta campaña.
Opción de Apoño
Con ese punto de partida y la obligación de obtener un recambio de urgencia en el caso de que Astudillo dejase el equipo, el Alavés no aceptó ninguna de las proposiciones efectuadas desde Málaga. La última cubría cerca del 80% de la ficha del futbolista e incluía la posibilidad de ofrecer al club vitoriano la cesión de Apoño. Un centrocampista que disputó 31 partidos con el conjunto andaluz la pasada campaña, que concluyó con el ascenso del Málaga, y debutó en Primera el pasado domingo al disputar 15 minutos en el Vicente Calderón.
Sin embargo, el club prefirió no desprenderse de su capitán, que la pasada campaña sí recaló como cedido en Osasuna durante el mercado de invierno. En aquella ocasión con una posibilidad de compra por el conjunto navarro cercana a los 600.000 euros, pero que finalmente no se ejecutó. De esta forma, Astudillo regresó en la pretemporada a la disciplina albiazul, ya en su décima temporada, y se ha ganado nuevamente un puesto en el once titular. Al menos así fue en la primera jornada.
Ahora, el Alavés mantendrá a Astudillo al menos hasta el mercado de invierno. Al final, ha dado marcha atrás por cuestiones deportivas a lo que parecía su gran prioridad económica.