La guerra de las televisiones vuelve a presidir el inicio liguero en Primera División y miles de seguidores se han quedado sin ver a su equipo en el arranque liguero. Si el sábado fue el Espanyol el que impidió que las cámaras de Audiovisual Sport transmitiesen el encuentro contra el Valladolid en Montjuic, ayer fue el turno del Athletic, que hizo lo propio en San Mamés. Es la primera prohibición de este tipo del club de Ibaigane, pero el enésimo capítulo de la batalla abierta entre Sogecable y Mediapro, compañía que tiene los derechos de imagen de los bilbaínos.