No paró ni un momento en el banquillo. De pie desde prácticamente el pitido inicial, José María Salmerón brazeaba y gesticulaba constantemente. Sus reacciones le delataban, no le gustaba lo que estaba viendo sobre el césped de El Helmántico. Era la primera mitad. La segunda ofreció una versión mejorada del Deportivo Alavés. Satisfecho a medias, el técnico almeriense dio por bueno el punto, pero reconoció que todavía hay muchas carencias en el juego de su equipo. Ofensivas, fundamentalmente.
Pero el fútbol se mide en el casillero y, como el propio entrenador se encargó de subrayar, «el punto fuera de casa siempre es bueno». Su equipo empieza sumando, lo que supone una buena noticia. «Empezar con la portería a cero es muy positivo. Es el primer partido y hay que dar por bueno el empate», reflexionó Salmerón. «Después del partido, sabe bien», insistió.
Porque el dominio del choque y las ocasiones fueron del conjunto charro y nadie pudo desmentir este hecho en la sala de prensa. «Ellos han jugado bien. Queríamos tener el control del juego, que el Salamanca no tuviera el balón, pero en el primer tiempo no lo hemos conseguido. Veníamos a ganar pero la iniciativa la ha llevado el rival», reconoció el preparador alavesista.
De todos modos, se vieron dos tiempos bien diferenciado en tierras salmantinas, como el propio Salmerón se encargo de resaltar. «En la primera parte estuvimos mal y en la segunda mejoramos. Hemos tenido ocasiones que si las hubiéramos llevado con tranquilidad habríamos conseguido más. Se ha notado que el calor ha afectado a los dos equipos en algún momento del partido», analizó el andaluz.
«Hay que corregir cosas», admitió. «Aún nos falta», remató antes de repasar esos aspectos donde considera que su equipo debe incidir. «No hemos estado bien con el balón, se lo hemos dado demasiado tiempo a ellos y hemos permitido demasiados ataques con disparos. Nos ha faltado el último pase, ya que de muchos robos no hemos sabido genera peligro porque lo volvíamos a perder rápidamente», señaló antes de apuntar algo obvio a estas alturas de temporada. «Hay que seguir trabajando», concluyó.
«Hemos sido mejores»
En el bando opuesto, David Amaral también se marchó del estadio con un sabor agridulce. Pero en sentido contrario al de su homólogo albiazul. Para el técnico charro lo bueno fue el juego de su equipo y lo malo fue un resultado que, a su juicio, no se ajustó a los méritos desplegados por su equipo sobre el césped. «Hemos sido mejores pero no jugamos solos, el rival también ha impedido que ganáramos», afirmó.
«En líneas generales hemos hecho un buen trabajo. Hemos controlado tres cuartas partes del partido y estoy contento con el trabajo, pero todo es mejorable», explicó Amaral, consciente de que a su equipo le había «faltado ritmo de competición».
«Ellos no han salido a por el empate, pero nosotros les hemos encerrado atrás», añadió en su discurso. Después quiso zanjar el debate sobre la falta de pegada del conjunto charro. «Los goles llegan por rachas. Hoy» -por ayer- «no hemos marcado, pero lo importante es que hemos creado ocasiones», indicó. Más le preocupó la expulsión de Catalá. «Al árbitro no hay que reclamarle nada, cuando decide algo ya no hay vuelta atrás», apuntó sobre la primera tarjeta de su jugador.