Hay porteros suplentes que tardan una eternidad en realizar su estreno en la Liga y otros como Bonis al que las circunstancias colocan bajo los focos después de trece minutos. En un duelo donde los ocho debuts oficiales con la camiseta del Alavés representaron el espíritu de cambio que trata de insuflar el club para la presente campaña, llegó también el menos esperado, el del cancerbero francés para suplir prácticamente desde el inicio al lesionado Bernardo. Y el arquero respondió casi siempre con aplomo y, sobre todo, con intervenciones puntuales, como una mediada la segunda parte al disparo de Botelho, que salvó a la escuadra albiazul de encajar un tanto cuando ya existía escasa capacidad de reacción.
Cinco minutos, los que las asistencias médicas utilizaron para asistir a Bernardo antes de comprobar que no podía continuar, estuvo Bonis sobre la banda para completar su calentamiento. Tras saltar al césped, dos malos golpeos con el pie parecieron delatar los nervios del portero, que en el Helmántico conoció su condición de suplente, al menos en el inicio del campeonato.
A partir de ahí y salvó un envío, también con el pie, muy comprometido sobre Mateo en el tramo final del encuentro, el cancerbero galo sostuvo al equipo en los peores momentos, cuando el dominio del Salamanca se tradujo en remates peligrosos. No fueron excesivos, pero sí comprometidos.
El primero llegó también a cargo de Botelho, futbolista cedido por el Arsenal inglés y que complicó la tarea defensiva por la banda derecha debido a sus continuas incorporaciones. Poco después de la media hora y tras una falta rápida al borde del área su disparo fue despejado a córner por Bonis. Igual sucedió en el segundo caso, aunque en esta ocasión el zapatazo cruzado, con un bosque de piernas de por medio, deparó la mejor intervención de la mañana. Los reflejos del francés evitaron un tanto que se cantaba en la grada.
Llorente y Jacobo, no
El Alavés acudió a Salamanca con diez de sus quince incorporaciones incluidas en la convocatoria y sólo las ausencias de Llorente y Jacobo -siguieron el partido desde el banquillo- impidieron un pleno. El lateral izquierdo perdió la primera carrera hacia la titularidad en beneficio de Albacar y el interior zurdo procedente del Atlético tampoco entró siquiera en los cambios de la segunda mitad.
Pese a todo, el Alavés presentó novedades en todas sus líneas. Desde la obligada de Bonis, a las esperadas de Albacar y César en la zaga. El vitoriano cuajó un partido notable en el centro de la zaga mientras que el lateral, falto aún de chispa, apenas ofreció proyección ofensiva y sufrió por momentos, sobre todo en el inicio y el final, para sujetar a sus pares. El improvisado central Garitano completó el trío de modificaciones respecto a la campaña anterior en la línea defensiva.
Los estrenos también llegaron en la línea de cinco centrocampistas. El hueco abierto después de que Garitano retrasase su posición habitual fue cubierto por Emilio Sánchez, que se limitó a trabajar sin demasiada presencia en el juego durante la primera parte y mejoró su participación durante el arranque de la segunda mitad, los únicos minutos donde el Alavés amenazó con cierto peligro la meta defendida por Alberto. Moreno, al que una lesión en el codo le había dejado fuera de los últimos amistosos de la pretemporada, también vistió por primera vez la camiseta albiazul. Dejó algunos detalles de su habilidad en diversas fases del encuentro, aunque acusó mucho el desgaste en el tramo final.
En la punta de ataque, las novedades también resultaron generosas. Con el 'debut express' de un Pedraza engullido por un partido donde el Alavés arriesgó lo mínimo posible y dejó al catalán casi siempre a su suerte. En inferioridad numérica ante los centrales y sin un solo balón en ventaja para tratar de sorprender. Su suplicio concluyó en el minuto 68, cuando Cuevas se convirtió en el octavo debutante. Actuó el vizcaíno como hombre más adelantado y un zurdazo cruzado y la acción que forzó la expulsión de Catalá en el descuento fueron sus intervenciones más destacadas.
Tras el inicio liguero parece evidente que Salmerón apuesta por los refuerzos para la titularidad, algo que podría acentuarse cuando Almirón, Fagoaga y Javi Guerra se encuentren a disposición del entrenador.