El Deportivo Alavés presentó ayer a sus dos últimas incorporaciones, el delantero Javi Guerra y el central Almirón, que ya se entrenaron con sus nuevos compañeros pero no viajaron a Salamanca porque no pudieron ser inscritos a tiempo en la Liga. Con estos refuerzos, un «feliz» Salmerón da por concluida la plantilla, si bien Javier Pérez no cerró la puerta a sorpresas de última hora. «Creo que serán las últimas presentaciones, pero en fútbol nunca se sabe, siempre hay que estar atentos al mercado», subrayó el secretario técnico albiazul, que tiene hasta la medianoche de mañana para ultimar posibles salidas y quién sabe si más entradas.
«Son dos buenos futbolistas que complementan lo que nos faltaba», apuntó Pérez sobre estos dos refuerzos. Se mostró especialmente satisfecho por la llegada del ariete, «un fichaje muy deseado» para una parcela que «había que reforzar sí o sí». «Es lo que buscábamos», aseguró el secretario técnico alavesista.
Guerra llega cedido del Mallorca en «una jugada redonda» después de una «pretemporada atípica» en la que le costó salir del Granada 74. «Estoy muy ilusionado porque el Alavés, aunque en los últimos años ha sufrido, es un equipo con historia, un grande de Segunda y un buen escaparate. Hay buen equipo y podemos hacer un año bueno», reflexionó el de Vélez-Málaga, que aseguró que va «a dar todo por esta camiseta».
«Lo primordial es ganarme la confianza del entrenador porque con minutos puedo dar muchas cosas a este equipo. Y conseguir goles, que es lo principal para un delantero», concluyó el futbolista procedente del Granada 74 vía Mallorca.
Defensa polivalente
Compartió presentación con Javier Alejandro Almirón, defensa argentino que militó la pasada campaña en el Polideportivo Ejido pero guarda sus «mejores recuerdos» de la Liga española de su estancia en Tenerife, hace tres años, donde coincidió con Bernardo y Toni Moral y jugó prácticamente todos los partidos. Javier Pérez destacó su «polivalencia», ya que puede actuar como central y como lateral derecho.
El jugador aseguró llegar «físicamente bien» tras entrenar en Argentina durante el verano, «aunque no es lo mismo», admitió. Recala en el Alavés «con las mejores expectativas porque me han hablado maravillas del club» y esperando «devolver la confianza que han depositado en mí».