-En lo personal y después de dos temporadas de máximo sufrimiento, ¿cuál es su aspiración para la presente campaña?
-El planteamiento no puede ser otro que trabajar duro con la idea de jugar muchos partidos y hacerlo lo mejor posible. En los dos últimos años he tenido continuidad, pero mi idea es no relajarme ni mucho menos y seguir trabajando para progresar.
-¿Ha ganado peso específico dentro del equipo? ¿Siente que puede ser ya una referencia?
-Una referencia no, pero ahora tengo la experiencia de haber pasado aquí dos temporadas y a los compañeros nuevos puedes explicarles un poco las situaciones que hemos vivido y tratar de que eso sirva para el equipo. Pero al final la responsabilidad se reparte entre todos.
-¿Sigue en la mente de los futbolistas la complicada situación económica del club?
-Sí, pero es algo que está asumido y ya no sorprende a nadie, aunque siga complicando las cosas. Para mí no es un hándicap.
-Todas las temporadas se habla de que se trata de la Segunda División más competitiva de la historia. ¿Lo ve así?
-Bueno, sí creo que en los últimos años han sido las ligas más igualadas de las últimas décadas. Es algo que se ha reflejado en la clasificación. Luego, ves un poco el nombre de los equipos de este año y dices ¡joder¡. Ayer mismo repasaba un poco el calendario de los próximos meses y ves que cada partido será complicado. Aunque eso también es algo bonito y sabemos que si las cosas salen bien vamos a disfrutar el doble.
-Cuando lleguen los primeros puntos, ¿los va a empezar a descontar mentalmente para llegar a los 50 ó 51 de la permanencia?
-La única realidad es plantear cada partido para ganarlo y competir. Después, sólo con el transcurso de las jornadas conoceremos cuál puede ser el objetivo y el límite deportivo del equipo. Por ahora no podemos pensar más allá de las primeras jornadas.