El Salamanca afronta el estreno liguero con optimismo. El club charro ha aparcado el discurso de la permanencia, el habitual en las últimas temporadas, para hablar abiertamente del ascenso como una meta posible. El nuevo proyecto apuesta por la continuidad, con las bases del pasado año y la incorporación de varios jugadores que en pretemporada han dejado buenas sensaciones tanto en el cuerpo técnico, encabezado por David Amaral, como en los aficionados. Tan sólo el Getafe ha conseguido doblegar a los salmantinos en el período estival, lo que les permite arrancar plenos de confianza.
Con las bajas por lesión de Quique Martín, Zé Tó, Álvaro Jurado, Postigo y Jorge Alonso -Pagola, Iturriaga y Carlos son los descartes por decisión técnica-, Amaral tiene perfilado el once inicial. La única duda que puede albergar está en la portería, donde cuenta con tres porteros en igualdad de condiciones, si bien todo hace indicar que será Alberto Cifuentes el que ocupe la titularidad.
Miku en el banquillo
La defensa estará conformada por Gañán, Pelegrín, Catalá y el brasileño Botelho, un jugador cedido por el Arsenal que está llamado a ser una de las grandes revelaciones de la temporada. Bustos y Salva Sevilla, una de las incorporaciones de este año, ocuparán el centro del campo, mientras que Paulo Sergio, otra de las novedades, formará en la media punta junto con Isaac y Dañobeitia.
En punta estará Azkorra, que junto con Dañobeitia ha sido el máximo goleador de pretemporada con cinco tantos, si bien la presencia de Miku en el banquillo es un aliciente, ya que llega con ganas de repetir las veinte dianas que logró en Salamanca hace dos años.