El Alavés ha rellenado su particular boleto de Primitiva, reducido hasta el número 30, con tres casillas vacías, para una apuesta por el gol y los puntos, no tanto por los euros. Cada jugador ha elegido el suyo para lucir en la espalda, sobre la camiseta albiazul, la temporada que se avecina, un ritual veraniego asociado a la suerte, a una fecha o a un capricho. El fútbol es un mundo de supersticiones.
En un momento de los muchos de que dispuso el equipo para la convivencia en Covaleda, donde se refugió a tomar oxígeno y escapar de la fiesta, los futbolistas se repartieron amigablemente los dorsales que les identificarán a lo largo de la trigésimo cuarta campaña del Alavés en Segunda. La prioridad es siempre para los veteranos. Los nuevos se limitan a escoger entre los sobrantes.
De la primera distribución quedaron al margen de los dígitos los descartados Samuel, Miguel Pérez y Raúl Sánchez, pero ahora que el club ha debido entregar la lista provisional a la LFP, a los tres se les ha respetado el de la Liga pasada, que no quiere decir que su situación haya variado un ápice. Siguen sin contar. Pero la normativa impide dejar sin dorsal a un futbolista por proscrito que esté si no se han cubierto las veinticinco fichas profesionales.
Y por ahora el Alavés no las tiene ocupadas, ni mucho menos. Con los tres anteriores en el listado aún le sobran otras tantas plazas hasta completar las reglamentarias. El '9', el dígito del delantero centro, huérfano tras la marcha de Aganzo, busca propietario, a poder ser goleador. También el '12' y el '25'. Sin contar al trío de apartados y a los dos convalecientes -Cabrera y Nacho Garro-, el plantel dispone de 17 profesionales útiles, más los chavales del filial que llaman a la puerta. El viernes Salmerón reclamó «cuatro jugadores» más para la causa.
De la asignación de dorsales surgió alguna curiosidad. Bernardo toma el '1', el del portero por antonomasia, y se despide del '13', que lo hereda Bonis. El capitán Astudillo recupera el '18' de vuelta de Osasuna; Pablo Casar se pasa al '4'; Nacho Garro, al '6' y Cabrera, al '10'. E Igor se hace con el '19', la prueba de que deja de ser promesa, figura para la que se ofrecen a partir del '26'. Ahora espera la impresión sobre la elástica, que será la antigua mientras Legea confecciona la nueva, y después toca sudarla. Mientras, el Alavés ya se ha enumerado.