A menos de dos semanas del debut liguero y del cierre del plazo de contrataciones, el Alavés sigue su búsqueda para cerrar la plantilla con la incoporación de dos delanteros. Tras recibir en apenas diez días la negativa de Maric e Iván Bolado, que recalará finalmente en el Elche,el club vitoriano ha extendido su campo de acción al mercado extranjero. Una opción que siempre ha estado presente, pero que ante las dificultades para encontrar futbolistas nacionales se ha reactivado en los últimos días. Fichar futbolistas de cariz ofensivo ha pasado de ser una necesidad a convertirse en una cuestión urgente.
A pesar de la notable imagen ofrecida ante el Zaragoza y de los tres goles anotados ante el gran favorito al ascenso en la presente campaña, el club albiazul es consciente de la necesidad de lograr al menos la contratación de dos delanteros. Y es que en la actual plantilla y con el ariete Raúl Sánchez al margen de los amistosos, el equipo que dirige Salmerón se ha quedado con el joven Johathan Reguero como única referencia ofensiva pura.
La entidad alavesista ha comenzado ya a desplegar sus redes con el objetivo de conseguir cuando menos una de las dos piezas que pretende a través de una cesión de un equipo de un campeonato europeo. Y es que la mayor parte de las competiciones nacionales han comenzado y existen posibilidades de fichar jugadores dentro de los descartes de determinados conjuntos europeos. En concreto, Holanda es una de las ligas donde el club vitoriano puede encontrar algún futbolista de su interés.
En el aspecto formal, el Alavés no tiene ninguna traba para la contratación de futbolistas extracomunitarios. En la Segunda División existen dos plazas y el cuadro albiazul no ha cubierno ninguna de ellas. En cualquier caso, algunas de las posibilidades que se encuentran encima de la mesa ni siquiera cuentan con pasaporte extranjero para la competición. Se trata de futbolistas de países comunitarios.
Ahora y al margen de las estrecheces económicas, el gran problema alavesista, al igual que de otros muchos equipos, es la escasez de tiempo para maniobrar. Apenas doce días, hasta el 31 de agosto, para lograr las contrataciones. A partir de ahí la plantilla, salvo la posibilidad de fichar jugadores sin contrato, quedará cerrada hasta el mes de diciembre. Claro que a estas alturas la posibilidad de que algún nuevo futbolista llegue al inicio de Liga en Salamanca con un mínimo de adaptación al conjunto se ha reducido a la mínima expresión.
Javi Guerra, a la espera
Mientras el Alavés explora la vía extranjera en su intento de conseguir refuerzos ofensivos, también aguarda otras opciones ya conocidas, como la del delantero del Granada 74 Javi Guerra. Con 25 años, el ariete, que la pasada campaña logró ocho tantos con la escuadra andaluza, ha sido una de las piezas que el cuadro vitoriano ha pretendido durante las últimas semanas. Los contactos han existido, aunque el futbolista posee contrato aún con su club y ésta es una traba que hasta el momento no se ha podido superar.
Pese al descenso del Granada 74 a la Segunda División B, su presidente, Carlos Marsá, se ha negado hasta el momento a conceder la carta de libertad a Javi Guerra. Según fuentes cercanas al club andaluz, en el inicio del verano las pretensiones del equipo radicado en Motril eran conseguir cerca de 300.000 euros de traspaso por su jugador.
Después de varias semanas sin que haya existido acuerdo con ningún club -otros equipos de Segunda también le pretenden- la cifra ha descendido considerablemente, hasta los 150.000. En cualquier caso, los precedentes hablan de que el Alavés no desembolsará cantidad alguna en concepto de traspaso, lo que deja la operación en punto muerto.
A partir de ahí y en lo que empieza a ser ya una carrera contra el reloj, el club alavesista tratará de acelerar al máximo las gestiones para lograr refuerzos.