Cada vez que se le ofrece la oportunidad pone énfasis en las ausencias. Ante la puesta de largo del nuevo Alavés en Mendizorroza, a dos semanas vista del arranque del campeonato de Segunda, José María Salmerón insistió ayer en la necesidad y urgencia de incorporar a la voz de ya más piezas a una plantilla incompleta, coja en las posiciones delanteras. En suma, aún desequilibrada.
El entrenador demanda refuerzos, como corresponde a su figura, y la directiva, en su postura, se da por enterada de la reclamación, pero los últimos fichajes se resisten a fotografiarse con la casaca albiazul. Estarán para el primer partido oficial, comprometió su palabra el director deportivo, Javi Pérez, aunque cabe esperar que su venida se produzca con mayor margen de tiempo. Hasta la fecha, las diversas gestiones han pinchado en hueso. Maric y alguno más han dicho 'no' a la llamada de Mendizorroza. Como el último, el recordado Adrián, seducido finalmente por su cesión al Málaga, de Primera.
«No estoy nada tranquilo», remarcó Salmerón cuando se le preguntó por la tardanza en la contratación de los futbolistas que rematen el diseño de un plantel ya de por sí renovado, que dispone cuando menos de nueve caras para la ilusión. No son suficientes. «Me faltan cuatro jugadores», precisó el preparador con naturalidad. Y entró al detalle. «Tres a nivel ofensivo. Además de la pareja de ataque, nos falta un jugador de banda» -preferentemente para la izquierda del centro del campo- «y un central. Estamos a quince días de la Liga. No es una situación cómoda ni fácil».
Salmerón echa de menos los que se fueron. Cuando se le acaba de ir otro pupilo, otro de los titulares, el mediocampista Lacen, vendido al Racing para aliviar la cuenta corriente, el técnico afirma que cuenta por tanto «con Astudillo» -aunque sigue en el mercado- de la misma forma que antes «contaba con Lacen, Gaspar, Aganzo y Sergio», quienes tomaron otro camino por razones básicamente económicas. El cinturón aprieta y Salmerón lo sabe.
Mientras se espera armado de paciencia, lo que hay del Alavés 2008-09 se muestra esta noche ante su gente frente a un Zaragoza en Segunda pero de Primera para dilucidar el vencedor del I Trofeo Caja Laboral. «Es una buena piedra de toque» para evaluar la preparación, considera Salmerón después de casi un mes de trabajo intenso. «Queremos dar una buena imagen, que el equipo juegue bien, y conseguir la victoria ante nuestra afición». Son las consignas básicas para el sexto amistoso de la pretemporada.
Más al detalle, el preparador almeriense, sin olvidar que se trata simplemente de «un amistoso más», quiere emplear la prueba de hoy «para ver cosas, para ir mejorando poco a poco» con un rival enfrente, una manera mejor de medir la progresión.
Lo que esta tarde muestre en Mendizorroza no tiene por qué ser el equipo que debute en Salamanca el último día de agosto, pero algún parecido debe tener. Ahora bien, cabe recordar que varios son los albiazules que andan renqueantes por culpa de las lesiones, otros no tienen asegurado su futuro en la casa y algunos, sin identidad reconocida, están por llegar a ella. Con todo, el posible once será el formado por Bonis; Calderón, César, Casar, Raúl Llorente; Astudillo, Garitano; Igor, Emilio Sánchez, Toni Moral; y Reguero.