El Alavés tiene tantos asuntos pendientes, y algunos tan urgentes en su resolución, que empieza ya a angustiarse con el paso del tiempo y la proximidad de la Liga. No llegan los delanteros que tanto necesita el equipo para dar con el gol, los descartados salen con cuentagotas del vestuario y los vendibles o traspasables también siguen sin moverse de Mendizorroza.
Todos los días del verano de un equipo son igual de relevantes, pero la semana que se avecina debe estar marcada con rojo intenso en el calendario de la casa albiazul. Agosto llega a su ecuador y el inicio de Liga se acerca para todos. Salmerón ya reclama a gritos un goleador y el club debe responder sin más dilación. Maric es el deseado, pero el desenlace se resiste. Como se resisten a partir Samuel, Miguel Pérez y Raúl Sánchez, con quienes el club tendrá el martes un encuentro para fijar posiciones.
Tampoco se traspasa, como era deseo albiazul, a Lacen, ni la entidad del paseo de Cervantes consigue liberarse de la alta ficha de Astudillo. El equipo está desde ayer en casa para resolver 'de cerca' los frentes abiertos.