El Alavés regresa hoy a casa cumplido su retiro en Covaleda (Soria), seis días que han servido al equipo albiazul para avanzar en su puesta a punto y alejarse de la distracción de las fiestas de La Blanca. Vuelve a Vitoria oxigenado, pero también lo hace con numerosos asuntos pendientes, algunos, como el del fichaje de un delantero centro, que toma ya cariz de extrema urgencia para la entidad de Mendizorroza. Goran Maric es el deseado. Cuando todo hacía indicar que el atacante del Celta se incorporaría al Alavés en Covaleda, el asunto se torció y ahora se está a la espera de acontecimientos. Javi Pérez apura las horas con la esperanza de que se retomen los contactos, pero también se abre ya a otras opciones en el mercado por si lo de Maric se va al garete definitivamente.
No sólo un delantero reclama el Alavés, sino dos. El otro debería llegar de entre los descartes de Primera División. A la cola y a esperar. El club ha rechazado la de Francisco, del Almería. Con un par de hombres de área y un interior zurdo podría darse por cerrado el capítulo de fichajes.
El de bajas y salidas está igual de incandescente. La de Astudillo al Nástic de Tarragona va para culebrón, como el de Maric. Tampoco se concreta la venta del francés Lacen, un traspaso soñado en Mendizorroza para hacer caja. El fútbol está en recesión.
Y de igual forma se resisten las rescisiones de contrato de los apartados Miguel Pérez, Samuel y Raúl Sánchez. La semana que viene el Alavés les va a llamar al orden y les insistirá en que sólo les queda una puerta, la de la salida.