El Alavés y su secretario técnico, Javier Pérez, han puesto la mira en Goran Maric, a quien colocan como opción preferencial para reforzar la punta de ataque. De hecho, esperaban contar hoy mismo con él, pero habrá que esperar. Tras avanzar en las conversaciones, la operación quedó ayer en un tenso compás de espera. Ni el Alavés lo tuvo fácil para avanzar en las negociaciones con la entidad viguesa, recién sumida en Ley Concursal, ni el propio delantero serbio lo tuvo fácil para desbloquear su situación al recibir largas de la directiva gallega.
De momento, la entidad que preside Fernando Ortiz de Zárate entiende este silencio administrativo como un paréntesis temporal y se ha fijado como objetivo acelerar al máximo las gestiones en las próximas horas para conseguir los servicios de Maric en régimen de cesión.
Esta fórmula a préstamo es la que está estudiando el club vitoriano para cubrir las plazas vacantes con varios clubes de Primera y Segunda. Las prioridad es ahora la contratación de dos jugadores en punta y, si las limitaciones económicas lo permiten, un centrocampista de corte ofensivo.
Por otra parte, el Alavés confía en que en un corto período de tiempo pueda dar por cerrada la marcha de Martín Astudillo al Nástic de Tarragona. El club albiazul es moderadamente optimista respecto a las posibilidades de liberarse del alto contrato del centrocampista argentino y que le permitiría andar mucho más holgado a la hora de afrontar nuevos fichajes. Sin embargo, la complejidad de la operación obliga a hilar muy fino.