Pablo Casar tendrá que permanecer de baja entre una semana y diez días debido al esguince que sufrió en su tobillo izquierdo durante el entrenamiento vespertino de anteayer en Covaleda. Tras pisar mal en una zona de césped levantado, el central albiazul tuvo que abandonar la sesión de trabajo. Tras un primer trance de dolor intenso mitigado con analgésicos y antiinflamatorios, afronta ahora un contratiempo que, sin ser severo, sí puede frenar su puesta a punto en la pretemporada.
Después que pasaran horas suficientes para que bajara la inflamación, el médico albiazul, Manu Goienetxea, auscultó al defensa. A primera hora de ayer y fijó el plazo estimado de convalecencia. Casar sufre un esguince que afecta a la articulación tibioperoneal, una dolencia que le va a apartar de los compromisos más inmediatos del equipo. De momento, ya se perdió el encuentro de ayer contra el Norma y tampoco podrá estar a las órdenes de Salmerón en el quinto amistoso que disputará el Alavés el próximo domingo ante el Numancia. Queda por ver si la evolución del esguince permitirá a Casar contar con el alta médica para el choque de presentación del plantel vitoriano en Mendizorroza con el Zaragoza el día 16.