Los miembros de la plantilla albiazul se sacudirán hoy un tanto la monotonía del trabajo físico continuo para afrontar esta tarde el cuatro partido amistoso de la pretemporada. Será un ensayo de altura, a unos 45 minutos en autobús de Covaleda, en la también localidad montañosa de San Bernardo de Yagüe. A partir de las siete de la tarde, el conjunto albiazul se medirá al Norma San Leonardo en el campo de El Pontón. Hablamos de un rival, sobre el papel, asequible, ya que milita dos escalones por debajo de los vitorianos, en el Grupo VIII de Tercera División.
Después de tres encuentros amistosos, el bagaje de los hombres de José María Salmerón esta pretemporada es de una victoria, ante el filial, y dos empates contra Osasuna B y el San Ignacio. Entre los numerosos ajustes, habituales por otra parte, a realizar a estas alturas del proceso de preparación uno de los objetivos del plantel alavesista se centra también en mejorar la pegada de cara a la portería contraria. La delantera quedó sin pólvora en el último encuentro ante el San Ignacio disputado en Alegría.
Trabajo intensivo
El cuarto amistoso llega después de una jornada, la de ayer, de trabajo intensivo para los albiazules. En el régimen habitual de doble sesión, el equipo afrontó un entrenamiento matinal de casi dos horas de duración en el que se impuso el acondicionamiento físico. Aparte de las tablas de ejercicio, el calor se convirtió en un factor más de agotamiento. Durante la mañana de ayer, el sol volvió a 'castigar' a Covaleda con temperaturas que superaron los treinta grados. Al menos, la tormenta caída en las primeras horas de la tarde refrescó sobremanera el ambiente para regocijo de los jugadores, que afrontaron con mayor comodidad la sesión vespertina. Enclaustrado en su retiro, el contingente alavesista recibió la visita 'relámpago' del secretario técnico Javi Pérez. No trajo novedades respecto a posibles refuerzos.