Las condiciones de altura de Covaleda -1.214 metros sobre el nivel del mar- otorgan al enclave soriano un valor añadido en la puesta a punto de la plantilla albiazul. Sin embargo, el plan de trabajo previsto por José María Salmerón y sus ayudantes apenas va a diferir mucho respecto al realizado desde el arranque de la temporada en la capital alavesa.
En Covaleda, la rutina habitual del equipo será de dos entrenamientos, uno por la mañana y otro por la tarde. En cada día de trabajo los jugadores están citados a las ocho y media de la mañana para el desayuno. La sesión matinal arrancará a las diez y la comida se sirve a la una y media de la tarde. El entrenamiento vespertino será a las 18.00 horas y se cena a las nueve de la noche.