Cabrera se dio ayer de plazo «un mes» para completar su recuperación y disfrutar del tono físico que exige la Liga. Hoy se cumple medio año de la grave lesión que sufrió en el tendón de Aquiles derecho, cuya cicatriz aún se deja ver. «Me encuentro bien, pero me falta mucho para estar al ritmo de mis compañeros», confiesa. Sobre el Alavés, Cabrera aplaude la composición de la plantilla, dice que «con trabajo y solidaridad» la aspiración debe ser «estar lo más arriba posible» y no se contenta con la permanencia como objetivo de partida.