Edu Alonso seguirá siendo jugador del Alavés mientras no se produzca un giro, por ahora inesperado, en el curso de la negociación abierta para la ruptura de su contrato de dos temporadas a cambio de recibir una compensación económica. El asunto se ha frustrado cuando se adivinaba un final feliz para las partes y ahora todo apunta a un desencuentro casi imposible de desenredar.
El Alavés y Edu Alonso habían llegado a un entendimiento que ofrecía al defensa una salida airosa de Mendizorroza en términos económicos. Se aseguraba así un ingreso que le resarcía por el dinero perdido en campañas anteriores y que debería cobrar en un plazo de dos años y medio. Su contrato con la entidad le vincula esta campaña como futbolista y la siguiente en otras tareas, ya retirado de la vida deportiva.
Rebajas
Edu Alonso es uno de los albiazules que con más rigor se ha plegado a los avatares del Alavés al aceptar hasta tres revisiones de su contrato con rebajas sustanciales en algún caso. Figura también entre los acreedores con una deuda relevante pendiente de cobro y sujeta a concurso, lo que le obligará con seguridad a condonar más euros.
Precisamente, la austeridad que preside el Alavés desde hace un año aborta el principio de acuerdo con Edu Alonso para favorecer su salida y posterior retirada del fútbol. La administración concursal albiazul ha desautorizado la liquidación pactada entre el club y el trabajador por considerarla inasumible y recomienda a éste que reduzca sensiblemente la cuantía de la indemnización para cerrar el trato. Llegado a este punto, y según ha podido saber este periódico, el bilbaíno se ha plantado y exige en consecuencia el cobro íntegro de su contrato, pues entiende que bastante ha cedido hasta la fecha. A día de hoy, las posturas son tan distantes que se hace imposible el encuentro. Edu Alonso, que había pensado en colgar las botas, se las vuelve a calzar para hacer valer sus derechos.