«No viene ni como segundo ni como primero, sino a formar parte de la plantilla y pelear con Bernardo seguro, a trabajar para ganarse el puesto». Javier Pérez dejó claro que Nicolas Bonis no llega a Vitoria como una comparsa, sino como una alternativa real para la portería del Alavés. El extremeño parte con la ventaja de la experiencia en Segunda, donde ha sido titular con el Tenerife y el Alavés, pero el francés, satisfecho por «dar el salto», no se conforma con la suplencia.
«Claro que voy a luchar por la titularidad», aseguró en su presentación el guardameta galo, que espera «hacer un buen trabajo durante toda la temporada para demostrar mis capacidades». Éstas pasan por un buen juego aéreo, derivado de su envergadura -1,90 metros-, y una especial habilidad para detener penaltis. «En Pontevedra paré bastantes y espero seguir el camino», aseveró Bonis, consciente, en cualquier caso, de que debe «trabajar todas las facetas».
Ayer se estrenó a las órdenes de Roberto Navajas, nuevo preparador de porteros del conjunto vitoriano. Junto a Bernardo, su 'enemigo' por el puesto y Asier Ocio, cancerbero del filial. «Todos me han recibido muy bien, se ve que hay un buen grupo en el vestuario», destacó el nuevo guardameta albiazul.
«Méritos suficientes»
Bonis, a punto de cumplir 27 años, espera que ésta sea la campaña de su eclosión futbolística. Después de tres ejercicios en el Pontevedra, donde la última temporada ha sido 'Zamora' del Grupo I de Segunda B, considera que ha llegado el momento de dar el salto. «He jugado tres años seguidos los 'play off', pero no hemos podido subir y ahora es mi oportunidad para demostrar mi potencial en Segunda División», explicó Bonis, que ve en el conjunto babazorro «un equipo de buen nivel» dentro de la categoría y se muestra «contento» de recalar en un colectivo donde los porteros franceses han tenido protagonismo en las últimas temporadas -Richard Dutruel, con quien coincidió en el Estrasburgo; Stephane Porato y 'Nico' Ardouin-.
El director deportivo albiazul comparte su opinión. Es el momento de que demuestre su valía en la división de plata después de «tres años a buen nivel en el Pontevedra, haciendo méritos suficientes para jugar en Segunda». En ese sentido, el deseo del portero por subir un peldaño ha sido determinante en la operación, ya que «incluso ha perdido dinero» con su fichaje por el Alavés, según reconoció Javier Pérez, que ya intentó su contratación para el Eibar la pasada temporada.
Mientras, su predecesor en el puesto, su compatriota Ardouin, sigue a la espera de encontrar equipo para la próxima temporada. Él quiere seguir en Segunda División, pero lo tiene complicado y el equipo más interesado en hacerse con sus servicios es la Ponferradina, de Segunda B.