Mikel Etxarri ha abandonado el Alavés «con pena» cinco meses después de su llegada. Le ha quedado trabajo pendiente como director de cantera, pero se va satisfecho porque ha dejado «encauzado» el plan estratégico para agrupar al fútbol alavés en torno al club albiazul.
-Se despide del Alavés tras sólo cinco meses de trabajo.
-El contrato que tenía era hasta el 30 de junio y si la economía lo permitía existía la posibilidad de hacerme un contrato profesional. Lo que me han trasmitido es que la situación económica no lo permitía y nada más.
-¿Motivos estrictamente económicos entonces?
-Yo quiero pensar que sí. Quizás se ha aprovechado la llegada de Javi Pérez para aglutinar en su figura la dirección deportiva.
-¿Se ha arrepentido en algún momento de venir a Vitoria?
-No, para nada, lo he pasado muy bien. Estaba bajo de ánimo tras dejar la Real y Vitoria me ha hecho revivir. He vivido los cinco meses con mucha intensidad. Me ha dado pena no seguir, porque creo que el plan estratégico estaba bien admitido. Además, el trabajo con el Ayuntamiento y la Diputación va a dar frutos pronto.
-¿Y qué pasa ahora con ese plan?
-Creo que los que se quedan van a seguir hacia adelante. Ya habíamos empezado a andar. Contar con 26 clubes, 56 equipos desde cadetes a Tercera, te da una autoridad moral para arrancar. Faltan Amurrio, Llodio, Ariznabarra y Aurrera, que están a la espera de un apoyo económico.
-Se le habrán quedado más ideas sin desarrollar...
-Lo que hay que desarrollar es ese plan. Atendiendo siempre a las peticiones de los clubes. No podemos tener a los mejores alevines en el Alavés, sino cada uno en sus respectivos clubes pero con sentimiento de alavesismo.
-¿Se podrá equiparar la cantera alavesa a la guipuzcoana?
-No sé, porque en Guipúzcoa hay un sentimiento que no lo he visto en Álava, pero aquí irá a más. Cuando se habla de equipos convenidos tiene que convenir a las dos partes, no sólo a una. Quizás no se iguale, pero dentro de sus posibilidades sí llegará al máximo. Así la gente querrá ser del Alavés.
-¿Qué tiene que hacer el Alavés para cambiar el rumbo?
-Gestionar el fútbol es difícil y hay mucha gente que llega pensando que es una empresa normal cuando es una empresa atípica. Reunirse, informar, no dudar del compañero, trabajar en grupo con un fin común... Individualizar responsabilidades y no flexibilizar las tareas no es el camino.
-¿Cuando habla de gente que llega al fútbol piensa en Zárate?
-No, en el fútbol en general. Me refiero a que cuando se está fuera se piensa que la gestión es fácil. Suponen que con buenos jugadores, buen entrenador y buen ojeador lo tienes todo hecho; pero no, mira el Zaragoza. El fútbol tiene parámetros que no son dominables. Por eso pido trabajo en grupo, auditorías internas, conversaciones... No hay que tener miedo a que el secretario técnico o el segundo le digan al entrenador que falla una u otra cosa.