Un tijeretazo se ha impuesto en la caseta del Alavés. Lo previsible al cabo de una temporada angustiosa se ha confirmado después de que los jugadores o sus representantes hayan sabido por boca del nuevo director deportivo, Javi Pérez, el futuro que les depara la entidad albiazul. Se quiere levantar una plantilla que tenga poco que ver con la anterior. Un rompe y rasga en toda regla. Otro Alavés que aleje la frustración y el fracaso de la temporada recién acabada y recobre la ilusión.
Cada albiazul conoce ya las intenciones de su empresa. A todos les ha pillado de vacaciones; a algunos, lejísimos, en otros continentes. Las reacciones han sido para gustos. Con los matices que aconseja cada supuesto se puede considerar que no más de seis futbolistas del plantel tienen garantizado el puesto y el contrato. Son Bernando, Mateo, Lacen, Cabrera -en rehabilitación-, Nacho Garro -también en proceso de recuperación- y el canterano Igor Martínez. Claro que en el caso del francés cabe advertir que, aunque se le tiene por imprescindible por su rendimiento, se escucharían ofertas por él si merecen la pena para favorecer su venta. Pero este extremo por ahora no se ha producido, aunque se confía en que así sea en el futuro.
Más amplia es la relación de jugadores que entran en los planes de José María Salmerón y Javi Pérez y que, sin embargo, el Alavés está dispuesto a negociar su traspaso o a abrirles la puerta de salida para aligerar nómina. Del primer lote -los vendibles- participan Toni Moral y Aganzo y del segundo, Gaspar y Tarantino. Astudillo, por su parte, representa un caso excepcional. Intermedio. Su alta ficha -la más relevante del equipo- y su caché después de haber jugado regularmente con Osasuna en el segundo tramo de la Liga de Primera son razones suficientes para creer en Mendizorroza que su marcha es más que factible. Por él, a diferencia de por Lacen, Toni Moral y Aganzo, la entidad del paseo de Cervantes no reclamaría traspaso alguno. Le valdría pues con que el argentino, a quien se considera útil pero no al precio actual, renunciara a su contrato albiazul a cambio de irse libre al club que pretenda sus servicios.
Los prescindibles
Extenso es el listado de los albiazules con el futuro más incierto, el de aquellos que, pese a mantener una vinculación laboral con la casa, ésta ya les ha comunicado que no les quiere para el ejercicio 2008-09. Este apartado lo integran Edu Alonso, Calderón, Pablo Casar, Ángel, Samuel, Miguel Pérez, Raúl Sánchez y Uranga. El Alavés les ha conminado a que se busquen acomodo en otro lugar. Algunos podrán hacerlo por valía y edad; otros, quizás no. Los que salgan evitarán quebraderos de cabeza; los que no lo hagan serán un problema, y puede que alguno de éstos siga siendo albiazul más allá del 31 de agosto, el día del arranque de la nueva Liga.
De los que han acabado contrato, por ahora sólo a Sergio Rodríguez se le ha ofertado la renovación. A Gabri se le mantiene en espera. El Alavés quiere en propiedad a Adrián, pero la operación es casi irrealizable por su deseo de probar suerte en el Deportivo o en otro Primera. Ardouin, Mena y Coromina ya son historia albiazul. Éste pidió ayer la documentación para solicitar el paro. Apunta seriamente a la retirada. En el futuro será panadero.