Su continuidad fue puesta en tela de juicio nada más concluir la temporada, pero José María Salmerón asegura que no tuvo dudas en ningún momento. Ahora espera hacer un «equipo fuerte» para la próxima campaña. De la mano de Javier Pérez, nuevo director deportivo. Y recuerda que «es muy diferente» comenzar la Liga con un conjunto a cogerlo con problemas a la mitad del campeonato.
-Tienen que cambiar muchas cosas para la próxima campaña, ¿no?
-Sí, obviamente. Tenemos la oportunidad de empezar a planificar, de hacer las cosas bien desde un inicio y, sí, deben cambiar muchas cosas. En ello se está trabajando. Pero ya digo que hay que cambiar muchas cosas para tener un año tranquilo, sin tanta tensión.
-Lo que está claro es que sigue Salmerón en el banquillo.
-Yo no he tenido ninguna duda en ningún momento. Fue llegar de Vigo y empezar a enterarme de una situación diferente a la que habíamos previsto hace un mes. Al día siguiente hablé con el presidente y me dijo que no había ningún problema. Hablamos de las cosas que hay que arreglar, de la situación de la secretaría técnica...
-Precisamente, la llegada del nuevo director deportivo inducía a pensar en un cambio de entrenador...
-Que llegaba el secretario técnico lo sabía perfectamente. Hace un mes que estaba planificándolo con el presidente. Habíamos hablado de situaciones del equipo, cosas futuribles... Muchas cosas, lo que pasa es que habíamos parado un poco por la situación límite del equipo. Lo que sí que había que hacer era firmar un secretario técnico y es lo que se ha hecho. Por mi parte no ha habido nunca ningún problema. Si ellos pensaban que yo no era el adecuado para la siguiente temporada, no había ningún problema, pero el presidente me dijo que nunca se había hablado de la situación del entrenador. A partir de ahí, a trabajar con el nuevo secretario técnico, todos juntos, porque tenemos que ir en una misma línea.
-¿Ya ha conversado con Javi Pérez de la confección de la plantilla?
-Hemos hablado un par de veces. De muchas cosas. De la plantilla, de la pretemporada, posibles altas y bajas... De todo en general. Él ya está trabajando.
-¿Veremos muchos cambios, hay muchos nombres encima de la mesa?
-Siempre hay muchos nombres en la mesa, pero todo va a depender de las bajas que se puedan producir. Hay muchos jugadores con contrato y ahí se está trabajando.
-¿Asume que el club debe hacer caja con jugadores importantes?
-Ahora mismo quiero tener el mejor equipo posible para el año que viene. Todos sabemos lo que hemos pasado esta temporada y no queremos repetirla. Y para ello debemos tener buenos jugadores.
-Existe un debate sobre quién debe hacer la plantilla, si el entrenador o el secretario técnico.
-Yo creo que tenemos que ir los dos en la misma línea. No entendería que fuese únicamente el secretario técnico ni que lo hiciera el entrenador. Hay que pensar cómo queremos que juegue el equipo, qué equipo queremos tener, a qué podemos aspirar económicamente... Yo siempre he entendido que hay que estar con los profesionales, mantener reuniones y trabajar los dos juntos.
-Otro debate: ¿qué importancia tiene el entrenador y qué porcentaje de culpa, para lo bueno y para lo malo, es de los jugadores?
-Es difícil de valorar. Nosotros intentamos trabajar con ellos, que el equipo sea equilibrado y sepa en todo momento qué tiene que hacer, manejamos la metodología de los entrenamientos... Pero, claro, cuenta mucho el porcentaje de acierto de los futbolistas. Luego hay muchas situaciones externas que cuentan, pero todos tenemos parte de responsabilidad.
-De cara a las vacaciones, ¿qué se les puede decir a los jugadores después de tanto sufrimiento?
-Lógicamente tienen que desconectar después de tanta tensión, pero deben saber que su físico es importante. Que disfruten de las vacaciones, pero son profesionales y deben hacerlo dentro de un orden normal.
«Planificar bien»
-Mendizorroza ha visto al Salmerón 'apagafuegos'. ¿Cambiará mucho el técnico que comience la temporada desde el principio?
-Es muy diferente. Tienes más tiempo para hacer las cosas como tú quieres. En todos los aspectos, de trabajo, de disciplina... En una situación límite centras tus fuerzas en solucionar los problemas más graves. Ahora vamos a intentar planificar bien, hacer un equipo fuerte de Segunda División, que maneje todos los conceptos, que juegue bien y que haga disfrutar a la afición, que yo creo que vamos a contar con mucho apoyo después de este final de Liga.
-Se le ha tildado de conservador por el pivote defensivo en lugar de los dos delanteros. ¿Es su estilo o ha sido por las circunstancias?
-Las circunstancias te obligan. Yo fui el primero que dije que iba a jugar con dos puntas y parecía que la gente hasta se escandalizaba. ¿El sistema de juego? Que no se preocupe la gente, que nosotros vamos a ser un equipo ofensivo. Equilibrado, obviamente, que maneje conceptos defensivos y ofensivos. Todos mis equipos siempre han sido de intentar jugar bien, y los delanteros van a estar ahí.
-Dijo el presidente que hay que ser más ambiciosos, desterrar el discurso victimista. ¿Lo comparte?
-Este equipo ha pasado por muchos problemas y en los dos últimos años se ha librado al final. No me gusta hablar de grandes objetivos. Me gustan los cortos, el siguiente domingo e ir sumando. En esta categoría hay muchos casos de equipos que dicen que van a ascender y ahora están en Segunda B. Hay que ser optimistas, pero vamos a estar tranquilos, hacer las cosas bien y, a partir de ahí, que el equipo vaya aumentando sus posibilidades.
-Lo bueno es que el margen de mejora es todo el del mundo después de dos años tan malos.
-Está claro, mejorar es fácil. El equipo debe mejorar e ir a más, pero no podemos pasar de salvarnos en el último partido a decir que vamos a ser campeones sin empezar la Liga que viene. Vamos a mantener la calma y empezar poco a poco, sin descartar nada pero siendo realistas.