Fue el Alavés, tanto ayer como el pasado domingo, el que embocó la carambola de la permanencia con dos victorias consecutivas en la Liga, algo que sólo había logrado en una ocasión, hace ya ocho meses. En aquella oportunidad, jornadas séptima y octava, se impuso al Salmanca y al Hércules. Algo que sólo ha repetido ahora ante Real Sociedad y Celta, en los quince días donde ha logrado resolver las penurias de toda una campaña.
En este caso a domicilio, donde sus registros han sido pírricos durante todo el ejercicio. Con la de ayer logró sumar su cuarta victoria en 21 encuentros a domicilio. Antes habían llegado en Salamanca, Albacete y Córdoba. Cinco empates más ha sido todo su bagaje con las maletas a cuestas.
Finalmente, el cuadro albiazul logró mejorar en esta segunda vuelta los registros de la primera, donde acabó con sólo 24 puntos, pese a estar cuatro por encima de la permanencia. Han sido necesarios 27 más para sellar la histórica salvación.