El Deportivo Alavés no depende de sí mismo, grave problema en la última jornada de Liga, y debe aguardar el tropiezo de un rival para certificar la permanencia. La ecuación más sencilla es clara: ganar y esperar. Lo primero es hacer los deberes en Balaídos. En caso de victoria, el pinchazo de uno de los cuatro equipos que tiene por encima bastaría. Córdoba (fuera ante la Real), Xerez (en casa ante el Elche), Albacete (en casa ante Las Palmas) o Cádiz (fuera ante el Hércules), con verdiblancos y amarillos señalados como principales candidatos. A partir de ahí, las cosas se complican, ya que en caso de empate habría que encomendarse a una carambola, a una cadena de resultados que minimizaría las opciones albiazules.
En este supuesto entra en liza el Racing de Ferrol, por debajo de los vitorianos en la tabla. Si los gallegos no consiguen el triunfo, valdría con que Cádiz o Albacete, uno de los dos, perdiese su partido. Así de fácil. Y de difícil. Los gaditanos porque están igualados con los babazorros, que les superarían con el punto; y los manchegos, con uno más, porque salen mal parados en todos los posibles empates con el Alavés.
Si los de Salmerón empatan y los ferrolanos ganan, las cosas se ponen aún más complicadas. En ese supuesto hay tres combinaciones que salvan a los alavesistas. La primera, la menos difícil, que pierdan el Cádiz y el Albacete, los dos.
Empate rocambolesco
La segunda pasaría por un cuádruple empate con Albacete, Xerez y Córdoba, que dejaría en Segunda B a los manchegos y a los gaditanos. Para ello deben perder los tres, harto improbable, y que gane el Cádiz, ya que un empate de los amarillos provocaría un quíntuple empate en el que caerían al pozo los del Carlos Belmonte y el Alavés. La tercera es aún más enrevesada.
Tanto como una concatenación de igualadas. Pasaría por un triple empate con el Córdoba y el Albacete, para lo cual deben perder los dos. Se da la circunstancia de que en esa particular lucha verdiblancos y albiazules empatarían a puntos y goles, por lo que habría que acudir de nuevo a la clasificación global de Segunda, en la que mandaría el 'gol average' general.
Ahora mismo, el Alavés tiene siete goles en contra y el Córdoba, seis. Toda vez que la situación vendría provocada por una derrota andaluza y un empate vasco, los verdiblancos añadirían al menos otro gol en contra. Pero uno no sería suficiente, porque en el empate decidirían los marcados. Y ahí ganan los del Arcángel, que deberían perder por dos o más para que esta vía fuera válida.
En caso de derrota, no hay nada que hacer. El Alavés desciende de todas todas.