A la Real Sociedad y al Alavés no les queda otra que ganar hoy y cruzar los dedos para evitar la debacle que supondría mantenerse un año más en en el infierno, en el caso de los donostiarras, o bajar al pozo de la Segunda B, en el caso de los vitorianos. Ambos equipos necesitan una carambola para cumplir sus objetivos. El conjunto guipuzcoano, que se enfrenta al Córdoba, buscará ascender a Primera un año después a costa del Sporting o el Málaga; el conjunto alavés, que se mide al Celta, tratará aprovecharse de un tropiezo de sus rivales directos, Albacete, Cádiz, Córdoba y Xerez, para salvarse del descenso. Los dos partidos, cruciales para el futuro del fútbol vasco, se disputan a partir de las 18 horas.
Anoeta rozará esta tarde el lleno para animar a un equipo obligado a ganar al Córdoba y esperar el resultado de Sporting y Málaga para saber su destino. La mayoría de las decenas de miles de aficionados que llenarán el estadio donostiarra sólo saben del ascenso de hace cuatro décadas por las hemerotecas o relatos de los más mayores, y confían en que sea la última vez que al histórico equipo haya que buscarle en la tabla de Segunda.
No será fácil ya que si el Málaga y el Sporting ganan los realistas se quedarán un año más en Segunda con lo que ello implica: nuevo plan 'renove' para afrontar la segunda temporada en el infierno, después de haber tenido la pasada semana pie y medio en Primera en el partido que perdió en el descuento ante el Alavés (3-2). El entrenador de la Real, Juanma Lillo, cuyo destino tampoco está claro, tiene prácticamente a toda la plantilla a su disposición para este choque salvo al lesionado Gaizka Garitano, cuya baja podrá ser cubierta por Novo, Elustondo o Prieto.
El Alavés, por su parte, someterá sus 87 años de historia a juicio en 90 minutos en Balaídos ante un Celta que no se juega nada y que vive uno de sus peores momentos -en los últimos días ha decidido acudir a los tribunales para gestionar su desorden financiero, con una deuda bruta que supera los 80 millones de euros-.
Apoyo de la afición
Más de mil seguidores del Alavés estarán en el campo de Balaídos. Quince autocares partirán a primera hora de hoy desde la capital vitoriana a Vigo. El combinado albiazul, por tanto, estará muy bien acompañado y arropado en las gradas.