José María Salmerón desplazó ayer a 19 jugadores a tierras gallegas. El equipo albiazul partió al mediodía en autobús, comió por el camino y llegó a Vigo alrededor de las nueve de la noche. En la expedición no estaban ni Edu Alonso ni Raúl Sánchez, dos ausencias repetidas en las últimas jornadas. El defensa vizcaíno, uno de los capitanes, arrastra unos pequeños problemas físicos, pero ya se quedó en la grada en los dos últimos partidos y en el banquillo en los dos anteriores. El delantero andaluz tampoco ha participado en el último mes de competición y parece haber perdido la confianza del entrenador. Ambos se unen en la lista de descartes a los lesionados Nacho Garro, Cabrera -que dijeron adiós a la temporada hace tiempo- y Mena y al sancionado Tarantino, que vio su quinta cartulina amarilla en el derbi del pasado domingo ante la Real.
Sí es de la partida Toni Moral, indultado por el Comité de Competición después de la cartulina vista ante los donostiarras. «Era injusto que no pudiera jugar porque celebra el gol en el campo y es la gente la que va hacia él, no al revés. Se ha hecho justicia», se felicitaba ayer Salmerón.
Será una de las bazas ofensivas del técnico albiazul, junto a los habituales David Aganzo y Adrián López, Gabri, Jairo o el vitoriano Igor Martínez, que ha actuado en los minutos finales de los últimos cuatro partidos. El joven canterano es uno de los revulsivos que puede utilizar el conjunto babazorro si las cosas no van bien.
La novedad en la convocatoria es la vuelta de Stevanovic, ausente en las tres últimas por diferentes motivos. Continúan, además, Samuel y Miguel Pérez, que han sido descartes habituales durante buena parte de la temporada. Salmerón deberá hacer uno, en cualquier caso, antes del partido.